viernes, 4 de marzo de 2011

Telejoyas: Polseres Vermelles

Los espectadores estamos hartos de tanta telebasura en la televisión.

Para defender según qué programas ya no se aguanta ni el manido recurso de la "libertad de expresión", el "experimento social", el "mostramos la realidad tal cual es" o el "si no lo quieres ver, cambia de canal".


Hay programas vomitivos, que los mires por donde los mires son dañinos para el ser humano, peor que una droga adulterada. De estos programas la televisión en España tiene muchos, y en particular, Telecinco. No hace falta ser un gran crítico para llegar a la conclusión que esta cadena de televisión es una de las peores que existen. Y encima no se atreven a cancelar el GH cuando la mayor parte de los países europeos ya se ha cansado de ese programa. No señores de Telecinco, los espectadores no queremos ver eso, dejad de autoengañaros/engañarnos diciendo que la "gente lo mira". No es verdad. La gente no lo mira, la gente queda secuestrada, esclavizada porque la mierda engancha. Pero "enganchar morbosamente" no quiere decir "ver libremente". Simplemente la porquería atrae más porquería, y en particular la parte oscura y morbosa de cada persona.
Si esos programas no existieran, la gente estaría mejor y sería más feliz. Y habríamos dado un paso adelante en la cultura.

Bien.

Ahora que ya me he deshaogado, vamos a la parte positiva, esperanzadora del asunto. La otra cara de la moneda. No la telebasura, sino la telejoya. Porque sí, existe.

Inauguro otra serie de entradas, destinadas a destacar aquellos programas o series de televisión que brillan en la palestra con luz propia, que ayudan a mejorar el día a día de los espectadores, que los instruyen tanto intelectualmente como espiritual o éticamente, que dan motivos para reflexionar, que son un canto a la esperanza, que dan una oportunidad al ser humano en lugar de lo que hace la telebasura (que lo retrata como la peor de las immundicias y de paso el propio programa se convierte en un foco más de esparcimiento de porquería).

Las entradas que dediqué a tres series: Conan el niño del futuro, Babylon 5 y La leyenda de Aang podrían ser etiquetadas como telejoyas, y a partir de hoy así estarán.

Hoy voy a hablar de otra telejoya, una serie, en este caso catalana.
Se llama Polseres Vermelles (en español, Pulseras Rojas).

Polseres Vermelles


Polseres vermelles (Pulseras Rojas) es una serie catalana que empezó a emitirse el 24 de enero de 2011, hace pocas semanas. Desde el primer capítulo el éxito fue desbordante. Y no se trata de una serie policíaca, ni de culebrones (aunque alguna pincelada hay), ni de intriga, ni de fantasía. Es una serie médica. Pero tampoco es una serie de hospitales corriente. Aquí los protagonistas no son los médicos, sino los pacientes. Concretamente, una pandilla de chicos entre 10 y 17 años.

Ficha técnica:

Producción: Filmax y TV3 (autonómica catalana)
Director y Productor Ejecutivo: Pau Freixas
Idea Original y Guión: Albert Espinosa
Actores y actrices principales:
Lleó - Àlex Monner 
Jordi -  Igor Szpakowski 
Cristina - Joana Vilapuig 
Roc - Nil Cardoner 
Ignasi - Mikel Iglesias 
Toni - Marc Balaguer 

Argumento:

Jordi llega al hospital. Sabe que tiene cáncer y sabe que tienen que amputarle una pierna. Pero tendrá mucha suerte: hará amistad con Lleó, otro chico con cáncer y con la pierna amputada. Lleó se aburre mucho en el hospital, porque hace tiempo que vive allí. Así que por consejo de un paciente amigo suyo, decide formar un grupo y Jordi será el primero en apuntarse. El grupo, como todos los grupos según le cuenta ese amigo, estará formado por el líder, el colíder (que sería líder si no estuviera el líder), el guapo, el listo, el imprescindible (que sin él no habría grupo) y la chica. Su símbolo seran las pulseras rojas que les ponen cuando tienen que operarles, y de las cuales Lleó, el líder, tiene ya unas cuantas.


Poco después el grupo de los Polseres Vermelles se completará con Cristina, una chica anoréxica, Ignasi, un "matón de colegio" que ha sido ingresado por un desmayo repentino, Roc, un niño en estado de coma, y Toni, un chico que ha sufrido un accidente de moto y que es un poco "especial". 

Todos tendrán que adaptarse a vivir en el hospital, lidiar con sus dolencias y también con sus problemas personales, y sobretodo encontrar la esperanza, la superación y la amistad para vivir plenamente la vida.

Valoración:

Es una serie que una vez has visto un episodio, o decides que no te gusta o te engancha sin remedio. Esta serie ha conseguido ser líder de audiencia de su zona horaria en Catalunya con solo 6 episodios emitidos. ¿Por qué?
La respuesta a esta pregunta está relacionada con Albert Espinosa, guionista de la serie que ha trabajado también en la película Cuarta Planta (que trata un tema muy muy similar) y en la más reciente Héroes. 
Albert Espinosa vivió en su propia carne muchas de las cosas por las que pasan estos muchachos ya que como ellos tuvo que vivir un tiempo en un hospital hace tiempo. Escribió un libro, El Món groc (El mundo amarillo) acerca de sus vivencias, y de este libro está adaptando capítulos para la serie.

La gracia del asunto es que es una serie "de hospitales" que parece a ratos una película ochentera tipo Los Goonies, con ese impagable tono pandillero. Logra mostrar el drama, la dureza de las enfermedades, así como la amistad, la lucha, la esperanza, todo a la vez, dando como resultado un rotundo "canto a la vida", y lo que es más importante, sin caer en la sensiblería barata. La serie no se recrea en los momentos dramáticos, los actores no sobreactúan para intentar transmitir sus emociones, sino que las dejan salir tal cual, resultando una actuación muy natural y al mismo tiempo amable, templada, sin histrionismos de ninguna clase. Cuando las cosas van mal, se rebotan, buscan la manera de tirar adelante y tiran adelante. Aquí es donde entran las tramas secundarias: cada chico tiene su enfermedad, pero también su contexto. Las familias son muy distintas entre sí: un abuelo que hace de padre y madre, una madre coraje, una madrastra con problemas familiares y un padre ausente, una hermana preocupada, una madre sobreprotectora... También habrá otros pacientes que interactuarán con el grupo, con más problemas y más historias.


La química entre los protagonistas es muy buena. Además, la serie cuenta con un componente "sobrenatural", que podría ser considerado spoiler, pero en todo caso no importa demasiado: uno de los chicos es capaz de comunicarse ¿telepáticamente? con el niño en coma, de forma que éste también participa en la trama activamente. Además, la voz en off del niño es la que nos va relatando diversos aspectos de cada capítulo y dando el marco adecuado para entender qué ocurre. Como se trata de una serie de hospitales y no de Expedientes X, este tema se sobreentiende y ya está, no se busca una explicación y el espectador lo asume como un recurso necesario de la trama. 

Creo que además trata con bastante acierto las complejidades de cada enfermedad y tambien las de cada caracter y personalidad. Por ejemplo, la anorexia de Cristina no es un simple "no quiero comer porque estoy gorda". A Lleó no le asusta tanto morir de cáncer como otras cosas por las que tiene que pasar. Ignasi, el "matón", pese que sabes de sobra que se va a convertir en "bueno" no deja de ser quien es por arte de magia. La serie descubre qué quiere decir ser diferente, vivir con algo que te limita y te frustra contínuamente, el (relativo) terror que puede inspirar la quimioterapia (es la primera vez que veo en pantalla una sesión de quimioterapia), o también como puedes enamorarte incluso dentro de un hospital, como puedes vivir aventuras si te propones vivirlas y como en un contexto de dolor puede aflorar lo peor pero también lo mejor de cada persona.


Es, en definitiva, una serie elegante, que mima su trama con delicadeza, equilibrando el dolor y la alegría y dejando siempre un buen sabor de boca, pese a que el avance del próximo episodio siempre pronostica nuevos retos y problemas en el futuro.
Como puntos negativos, es una serie a veces algo "prefabricada", en la que se sacrifica un poco de verosimilitud para potenciar otros aspectos como la compleja relación entre los protagonistas, pero esto último creo que justifica lo primero. Por otra parte, alguna interpretación queda algo forzada en algún momento, pero los chavales despiertan tal empatía que no importa demasiado.

Críticas de los medios

El primer punto a favor de la serie es que sus capítulos duran 43 minutos. ¿Por qué se empeña la ficción española en hacer capítulos interminables de 80 o 90 minutos con más relleno que contenido que en lugar de entretener aburren? Se agradece que en el primer capítulo de la serie no haya relleno, sino que todo lo muestra o bien sirve para crear la trama o es muy útil para reflexionar y emocionarse. Es más, en los 43 minutos del primer capítulo ha contado más y me ha hecho pensar más que cualquier otra serie nacional. -- Blog FormulaTV.com

No es una serie triste; emotiva y que conmueve, sí. Detallista y tierna, también. Una serie en la que se necesitan kleenex, también. Pero es tan intensa como realista y alentadora -- Periódico Avui

Os podemos decir que Polseres vermelles apunta a ser la mejor serie de ficción que se haya rodado en España en los últimos años y es carne de los mejores premios del sector. -- Cine365.com

Por último, en la página que tiene la serie en el Facebook hay una legión de fans, muchos de los cuales se sienten identificados con los personajes de la serie porque también tienen limitaciones físicas o han pasado temporadas largas en hospitales. Estos espectadores son los primeros a comentar que esta serie les emociona profundamente y les da enormes ganas de vivir y tirar adelante.

Puntuación

9 de 10

viernes, 25 de febrero de 2011

¿Ciencia ficción? ¿Fantasía? (I)

No, totalmente real.
Esta es la primera para una serie dedicada a maravillas, humanas y naturales, que por su exotismo parecen producto de la imaginación.

Todas las imágenes que siguen a continuación son fotos tal cual, y que yo sepa no estan retocadas. Hoy vamos con las 3 primeras maravillas.

1. Calzada de los Gigantes (Irlanda del Norte)


 Se trata de unas formaciones basálticas en el Condado de Antrim. A pesar de su aspecto, estas columnas son formaciones naturales, de basalto, formadas a partir del enfriamiento de la lava volcánica. Estan datadas de una erupción de hace 60 millones de años y hay unas 40000.

2. Lagos de Plitvice (Croacia)



Forman la parte principal del parque nacional más conocido de Croacia. Fueron declarados Patrimonio Mundial de la Naturaleza por la UNESCO.



Son 16 lagos grandes y diversas cataratas y lagunas que los comunican entre sí.

Su superficie es de unas 30.000 hectáreas, la mayor parte de ellas bosques en contacto con el agua.



3. Mar Muerto (Israel, Cisjordania y Jordania) 

Se trata del lugar más bajo de todo el mundo (420 mentros debajo el nivel del mar).
También tiene unas de las aguas más saladas del planeta (10 veces más que el océano).
Su longitud es de 68 km y su anchura máxima es de 18 km.

Es tan salado que no es que sea fácil flotar, es que es prácticamente imposible hundirse. Su nombre se debe, naturalmente, a la ausencia total de vida en sus aguas.


domingo, 13 de febrero de 2011

Bandas Sonoras (VI)

Para desatascar la sequía bloguera pongo otra entrada con dos nuevas canciones especiales, pertenecientes a grandes bandas sonoras.

1- Calling to the night (Banda sonora de la saga de videojuegos Metal Gear Solid, la canción es de Natasha Farrow).

No he jugado al MGS porque los juegos de acción de este tipo no me van mucho, pero sé que tiene un argumento y una historia potente detrás, y una banda sonora a la altura. Esta canción está considerada como la mejor de toda la saga. Simplemente, una preciosa y triste canción.


2- Flow Like Water (Banda sonora de The Last Airbender (2010), de James Newton Howard).

Espectacular pieza para recrear un momento majestuoso y épico de la película, que como adaptación no es gran cosa pero sí a nivel artístico y sobretodo musical. Para disfrutarla.

sábado, 25 de diciembre de 2010

¡Feliz Navidad!

Esta noche celebramos que la Esperanza de la humanidad está viva y renace cada año en cada uno de nosotros. Los cristianos sabemos que está en un Niño humilde, en un establo humilde y rodeado de humildes. Los que no, la encuentran en cierto modo dentro de sí mismos, lo cual, si se busca bien al fondo, no es muy diferente.
Nos recuerda que hoy, y mañana, y siempre, todos somos hermanos. La realidad nos golpea una y otra vez diciendo que esto son tonterías propias de ingenuos, que la humanidad no puede amarse, que siempre habrá disputas y guerras... pero la realidad la hacemos nosotros, y nosotros podemos decidir pues tenemos libertad para ello... si la buscamos bien.



Estos días son días especiales aunque algunos diran, cual avaro Scrooge, que son llenos de compromisos inútiles, de comidas opulentas y cansinas reuniones familiares. Pero cierto es que podemos hacer que sean así o todo lo contrario, la culpa no es de la Navidad sino nuestra.
La Navidad no obliga a nadie a ser feliz, no quita las tristezas, pero sí que es un aliento para superarlas, un tiempo regalado para vivir con otros ojos. La Navidad ha detenido guerras, ha unido familias rotas, ha ilusionado el corazón de un niño y hecho llorar de felicidad a un anciano. Ha devuelto el honor a un sin techo y la sonrisa a un deprimido... pero todo ello con la ayuda de cada uno de nosotros.
Los milagros existen, pero no se hacen solos. Como diría Morgan Freeman en Como Dios... sé tú el milagro. Porque cuando uno se convierte en milagro Dios actúa a través de él. Vive la Navidad, sé feliz aunque estés lleno de preocupaciones, sé feliz aunque hayas perdido a alguien, sé feliz aunque sea la última cosa que esperarías. Porque la felicidad no es que todo vaya bien, la felicidad es vivir con esperanza y paz a pesar de que no todo vaya bien.


Hoy quiero recordar a todos los refugiados, a los haitianos, a los secuestrados, a los oprimidos por dictaduras, a los que estan en el corredor de la muerte, a los sin techo, a los parados, a los immigrantes, a los que no ven salida, a los esclavos de la droga, a los esclavos de la sociedad consumista, a los adolescentes sin rumbo, a los hijos de familias desestructuradas, a los que ven como sus proyectos se hunden, a las prostitutas que venden su cuerpo porque no tienen más salida, a los deprimidos que creen que la muerte es la única salida y esperan a alguien que les detenga.
Todos ellos son los pastores de hoy, que se reúnen en Belén de nuestro mundo, adorando a un Niño que quieren que viva y que ilumine a la humanidad, que les salve del mal.



Hoy también rezo por los que somos la otra cara del mundo, los ricos, intelectuales, sabios, orgullosos, que nos quejamos de todo y no tenemos tiempo para nada, para que sepamos ver la Estrella en el cielo despejado y nos pongamos en camino para arrodillarnos ante un Niño, para despojarnos de toda nuestra soberbia y como los Sabios Reyes Magos reconozcamos y demos homenaje a un Rey pobre, nacido entre animales, a los pequeños de este mundo, a las cosas sencillas, al amor, la amistad, la sonrisa, la amabilidad, la dulzura en las palabras, la paciencia, la tolerancia y la humildad.

Hoy es Navidad. Y mientras haya la verdadera Navidad aún existe esperanza para el mundo.
Como diría Fox Mulder... si yo abandono ellos ganan. Si las pequeñas cosas se abandonan, las grandes sucumben.

De todo corazón, ¡FELIZ NAVIDAD!

***


El año pasado estuve unos días escribiendo cosas sobre las tradiciones navideñas, podéis recordarlas aquí

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El Nombre del Viento

Después de mucho tiempo vuelvo con otra crítica literaria. Hace poco me he terminado el libro El Nombre del Viento, de Patrick Rothfuss y, sinceramente, creo que merece una entrada completa para él.

EL NOMBRE DEL VIENTO




Autor: Patrick Rothfuss


Año: 2007


Características: Primera parte de una trilogía. La segunda parte saldrá publicada en 2011.


Género: Fantasía



Argumento:


«He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos.

»Me llamo Kvothe. Quizá hayas oído hablar de mí.»

Mi Crítica:

Después de un argumento como el anterior, lo mínimo es llenarse de curiosidad. Cuando lees eso en la solapa de un libro inmediatamente te entran ganas de saber más de la historia, al menos en mi caso. Lo cual quiere decir que probablemente se trate de una gran reseña para atraer lectores.

Luego vienen las críticas oficiales, que acostumbran a no andarse en términos medios: o intentan destruir una obra o la elevan hasta el séptimo cielo, como es este último caso. Cosa que significa normalmente que debes andarte con cuidado si te las crees, sobretodo si el autor es novel (que también es el caso).
Unos ejemplos de críticas para El Nombre del Viento:

«Patrick Rothfuss me ha recordado a Úrsula K. Le Guin, George R.R. Martin y J.R.R. Tolkien, pero en ningún momento he sentido que estuviera imitándolos. Sin duda El nombre del viento se convertirá en un clásico
The Times
(anda que no están manidas las referencias a Tolkien)

«Tan absorbente en una segunda lectura como lo es en la primera, este es el tipo de primera novela que la mayoría de los autores tan solo pueden soñar con escribir. El universo de la literatura fantástica tiene una nueva estrella
Publishers Weekly
(grandilocuente, ¿verdad?)

«El nombre del viento es una de las mejores historias contadas en cualquier tipo de medio durante la última década. Guárdelo en la estantería al lado de El señor de los anillos.»
The Onion A.V. Club
(y repetimos)

Si tuviera que guiarme con críticas como esas me hubiera tragado ya varios libros de la calidad "Dan Brown", peeeerooo... hubo una crítica que ciertamente sí me picó la curiosidad. Fue ésta:

«No sucede a menudo, pero El nombre del viento de Patrick Rothfuss sí es tan bueno como dicen las reseñas
Locus

Vaya por dónde. 
Así que después de remolonear durante unos meses, al final lo pillé en la biblioteca y me dispuse a darle una oportunidad.
Qué gran, grandioso acierto.
Por mi parte, sí lo pondría en la estantería al lado de ESDLA y de la Historia Interminable. 
Y sí, sí es tan bueno como dicen las críticas. 
Por una vez son ciertas de verdad. Qué pedazo de historia. Qué maravilla de narración y lenguaje. Hacía mucho tiempo que un libro no me atrapaba tanto, ni disfrutaba tanto con él, ni me sentía huérfano de libro al doblar la última página sabiendo que tendría (tendré) que esperar mucho tiempo para saber cómo continuaba la historia (los lectores empedernidos saben perfectamente cual es esa sensación) .

Vayamos al grano.
La historia que cuenta Rothfuss es una historia (probablemente) típica y no excesivamente original. Vaya esto por delante, aunque faltan dos volúmenes para cerrar la trilogía. Su argumento NO es lo nunca visto.
Lo que hace que gane puntos por encima de la mayoría de novelas de fantasía de los últimos tiempos es el gran trabajo del autor en el lenguaje, las palabras, el mimo en las expresiones, las descripciones, el rico y extenso vocabulario que sin embargo no afecta a una narración ágil, el hábil manejo de los tópicos literarios del género fantástico, el cariño que le tiene a los personajes, lo trabajados que estan la mayoría de ellos, tanto que muchos parecen reales...
Pero sin duda, el adjetivo principal es que es mágico. Es de esos pocos libros que tienen una magia especial, que provocan que no solamente los leas con interés sino que llegues a vivir con los protagonistas sus emociones y que entres de lleno dentro de la historia, del mundo, el paisaje y los lugares. Que no solamente leas batallas y diálogos y conspiraciones y montañas y valles y castillos. Que sea capaz de hablar también de la vida, de la belleza, de la lluvia, de la música (pocas veces he visto a un héroe músico), de las hojas del otoño... (la lectura de este libro ha sido comparado a menudo como una intensa caminata otoñal, en la que admiras los colores y los árboles pero tienes nostalgia por el fin del verano y la llegada del invierno).


Ahí sí que se puede medir (quizá no ganar) con los grandes, con ESDLA por ejemplo. Cuando leí ESDLA me fascinó que un tocho empezara casi como un cuento de hadas que te explican al calor de una hoguera, como Tolkien te iba transportando poco a poco a su mundo bello y agridulce, poderoso y a la vez sencillo. Cuando leí la Historia Interminable me fascinó la misma sensación al ver a Bastián sentado en la buhardilla de la escuela leyendo su libro mientras abajo iban pasando el tiempo y las clases.
Patrick Rothfuss lo ha vuelto a conseguir con su novela: su historia es prácticamente un "Érase una vez", contada en primera persona por el propio protagonista, y lo mejor: una historia que se intuye que no está terminada al momento de contarla. El escenario: immejorable. Una vieja posada con el sugerente nombre Roca de Guía, situada en un pueblo pequeño y aislado, un rincón al lado de una chimenea, un hombre que esconde su nombre, Kvothe, dispuesto a contar su verdadera historia por primera vez, y dos interlocutores dispuestos a escucharle: su enigmático sirviente Bast y el viajero y escribano Cronista, que pondrá por escrito la historia, es decir, el propio libro que lees.
Aquí ya se ven elementos de Tolkien y Ende, aunque no proceden ni afectan al argumento sino que son propios de la ambientación: he ahí el gran acierto de Rothfuss. De hecho, el libro entero transmite la misma sensación de calma tensa, y al mismo tiempo día otoñal y lluvioso, que el grandioso capítulo de ESDLA titulado "Una ventana al pasado" (cuando Gandalf le explica a Frodo en Bolsón Cerrado la historia de Sauron y el Anillo).

La narración se divide en dos tiempos que se van intercalando, más o menos como gran parte de la Historia Interminable: un tiempo presente en la posada donde se cuenta la historia, y un tiempo pasado que es la propia historia. La gracia del asunto es que el autor mezcla y dosifica muy hábilmente la información y la tensión, porque no solamente ocurren cosas en el pasado (la historia que cuenta) sino que también en el presente suceden hechos enigmáticos y perturbadores que se van entretejiendo y van dando pequeñas pistas de partes de la historia a las cuales Kvothe aún no ha llegado (lo cual te pone en tensión con el "qué va a pasar") y al mismo tiempo confirman la sensación que lo que está contando el personaje aún no ha terminado.

La línea argumental usa referencias muy variadas. Tolkien y Ende. Úrsula K. LeGuin también (su saga de Terramar y su archiconocida teoría de los nombres). Harry Potter (con su Hogwarts particular: la Universidad). Pero también hay similitudes con otros géneros, véase Oliver Twist de Dickens, o la picaresca del Lazarillo de Tormes, incluso algo del humor de Prattchett. Lo bueno es que ninguna de esas referencias es forzada ni desluce la obra, más bien al contrario.

El mundo presentado en la novela es un mundo medieval con aires celtas bastante típico. De todas formas, no se trata (al menos en esta primera parte) de un libro de "viajes" al estilo ESDLA o Eragon. La acción transcurre sobretodo en ciudades y localizaciones concretas, y si bien hay viajes, no son a lo desconocido (al menos hasta ahora). Tampoco es un libro de batallas entre ejércitos (al menos hasta ahora), sino de personajes que sobreviven en un mundo que les pone a prueba. El mundo de El Nombre del Viento también es muy realista, y puedes llegar a sentir el barro de los caminos. La magia está presente de formas bastante sutiles y no se muestra a cada momento, así que cuando aparece conlleva una subida de la tensión muy agradable.

Los personajes son muy sólidos y potentes. En particular, el protagonista. Así como Harry Potter aparece deslucido frente a los secundarios, aquí no. Kvothe es un grandioso personaje, muy atrayente, es inteligente, orgulloso e incluso obstinado, intrépido, muy hábil, heroico en algunas ocasiones, pero también muy humano, con miedos, inseguridades y muy vulnerable al daño externo, físico y psicológico. Es un personaje que si bien sabes que no va a morir mientras dure la historia porque es el mismo que la cuenta, sí que provoca que te preocupes por él y por lo que le ocurrirá a continuación.
Hay otros personajes importantes pero no quiero destripar nada del argumento.



En fin, una novela de fantasía de la buena, con un desarrollo de lo más atrayente, y si bien hay algun trozo que se alarga demasiado y se hace tedioso (eso lo tenía también ESDLA y en general cualquier libro de más de quinientas páginas), muy ágil de lectura.

Mi puntuación: 9 de 10.

Para terminar, un fragmento al azar:


Unas horas más tarde, el posadero, plantado en la puerta de la Roca de Guía, descansó la vista contemplando la oscuridad. Retazos de luz procedentes de las ventanas de la posada se proyectaban sobre el camino de tierra y las puertas de la herrería de enfrente. No era un camino muy ancho, ni muy transitado. No parecía que condujera a ninguna parte, como pasa con algunos caminos. El posadero inspiró el aire otoñal y miró alrededor, inquieto, como si esperase que sucediera algo.
Se hacía llamar Kote. Había elegido ese nombre cuidadosamente cuando llegó a ese lugar. Había adoptado un nuevo nombre por las razones habituales, y también por algunas no tan habituales, entre las que estaba el hecho de que, para él, los nombres tenían importancia.
Miró hacia arriba y vio un millar de estrellas centelleando en el oscuro terciopelo de una noche sin luna. Las conocía todas, sus historias y sus nombres. Las conocía bien y le eran tan familiares como, por ejemplo, sus propias manos.
Miró hacia abajo, suspiró sin darse cuenta y entró en la posada. Echó el cerrojo de la puerta y cerró las grandes ventanas de la taberna, como si quisiera alejarse de las estrellas y de sus muchos nombres.


domingo, 5 de diciembre de 2010

Harry Potter and the Deathly Hallows Part1 - Crítica

Vamos a por la crítica, que si no se me olvidará la película después de tantos días.

En esta última entrega la dirección contínua a cargo de David Yates, quien hizo la quinta y sexta películas, y el mismo guionista (Steve Kloves). En esta ocasión, sin embargo, la propia J.K.Rowling ejerce de co-productora, así que era de esperar una fidelidad a la novela mínimamente decente.

¿Cuál ha sido el resultado?



SIN SPOILERS

Pues efectivamente, se trata de una de las películas más fieles al libro de toda la saga.
El film goza de un equilibrio entre escenas "inventadas" y escenas "literales" bastante acertado (con alguna pequeña excepción), sin saltos demasiado bruscos y sí con bastante lógica.
En líneas generales se trata de una película mucho más adulta que sus antecesoras. En eso ayuda el propio argumento, puesto que Harry y sus amigos no asisten a Hogwarts esta vez sino que huyen contínuamente de todo el mundo para evitar ser capturados por los secuaces de Voldemort. La tensión de un mundo mágico entrando en el caos de la guerra, con el Ministerio de Magia tomado por partidarios encubiertos de Voldemort, recortes de libertades por todas partes y ataques indiscriminados provocan un nerviosismo en los protagonistas que pone a prueba su amistad y sus convicciones. Es la película en la que el trío protagonista tiene una relación más profunda y elaborada, gracias a la ausencia casi absoluta de personajes secundarios en la mayor parte del metraje.
La música acompaña bien todo el entramado, es muy correcta pero no llega a ser ninguna obra maestra. Sin embargo, si hay algo por lo que destaque Harry Potter 7 Parte 1 es por su espléndida fotografía y sus paisajes: la campiña escocesa, los bosques nevados, las tierras de nadie en medio de ninguna parte, las puestas de sol...

Aunque no todo son aciertos. El principal fallo de la película, quizá insalvable de todas formas, es su ritmo. Es la unión de dos géneros totalmente dispares: la aventura-acción y el drama intimista. El film empieza con mucha adrenalina, con persecuciones, duelos y batallas, mientras al mismo tiempo se introducen y empiezan a desarrollar dos o tres líneas argumentales como si de un mecanismo de relojería se tratase. Pero hacia la mitad de la película, cuando los protagonistas adquieren una rutina de huida más o menos estable, el ritmo se desploma en picado, y lo que durante la primera media hora u hora se apuntaba en escenas rápidas, se desarrolla con la pasividad de una película contemplativa, hasta el punto de provocar tedio.
Por otra parte está el tema del clímax. David Yates, por lo visto en las dos últimas películas, acostumbra a pinchar en los finales. Por suerte en ésta última no "pincha", el final está bastante acertado, pero sin duda el clímax final no llega al nivel adrenalínico de los primeros minutos. Sin duda pesa mucho el tema de ser un final "Continuará", ya que el argumento vuelve a remontar en la segunda parte, en la cual espero ver por fin toda la épica del último libro que falta en esta primera parte.

En general pues, una buena película, muy fiel al texto original, con un tratamiento de la historia diferente respecto al resto de la saga y con fallos de ritmo, que sin embargo deja con ganas de más. El julio que viene, el final.

HASTA AQUÍ SIN SPOILERS

***

A PARTIR DE AHORA CON SPOILERS

Cosas que me han gustado:

- La escena inicial con Hermione alterando la memoria de sus padres y borrándose a sí misma de ella.
- La forma de introducir personajes y situaciones olvidados en otras películas: en minuto y medio nos presentan a Bill Weasley (conocido ya de sobras en los libros), nos informan de su inminente boda con Fleur (conocida desde el sexto libro, aunque no película), nos presentan a Mundungus Fletcher (personaje casi clave en el sexto libro, desaparecido de la correspondiente película), y nos explican la relación de pareja formada por Tonks y Lupin (también conocida desde el sexto libro, y no en la película). El guionista ha salvado la papeleta con sudor y lágrimas, aunque el problema persiste para los no lectores: es imposible captar tanta información de golpe que además no es crucial.
- La escena de los 7 Potters por el aire, en particular las peripecias de Hagrid con la moto (alteradas respecto del libro).


- La llegada a la Madriguera. George Weasley fantástico y colosal.
- La escena del ministro y el testamento, muy fiel.
- La madurez y seriedad de los personajes protagonistas. Sus diálogos, la filosofía, la reflexión. Una escena como la de Ginny pidiendo a Harry que le ayude con el vestido, que dos películas atrás hubiera sido saldada con un silencio incómodo para que el espectador se quedara viendo los caretos de los actores, aquí se aprovecha para un diálogo de lo más serio. Aunque como siempre, me quedo con Ron y Hermione (Rupert y Emma) como mejores actores que no Harry (Daniel). En particular Ron por fin se independiza del título "amigo de Harry" para ser un personaje propio y lo hace con mucho acierto.
- Durante la boda, la forma inteligente de introducir la cara de Bathilda Bagshot (una foto en su propio libro, ojeado superficialmente por Harry), para que el espectador la reconozca después a media película.
- Kreacher.
- La adaptación de la penetración, peripecias y huida del Ministerio, muy interesantes los detalles de la sala de los juicios, con los dementores vigilando en el techo pero cautivos por el poder de los patronus vigilantes (no se explica pero se aprecia).
- Los paisajes. Los momentos de calma contemplativa, si bien rompen el ritmo, me gustaron.
- La discusión y la deserción de Ron, y el dolor de Hermione.
- Godric's Hollow: todo, la iglesia, el cementerio, el pueblo "postal de navidad", la casa de los Potter y la "pesadilla antes de Navidad" en casa de Bathilda.
- La escena de la cierva, el horrocrux y la vuelta de Ron, con su enfrentamiento con el fragmento de alma de Voldemort. La escena perturbadora y érotica de Harry y Hermione, que refleja muy bien a nivel conceptual y técnico la parte oscura de Ron.

- El portentoso y genial cuento de las Reliquias de la Muerte, su diseño de animación es una pasada. De lo mejor de la película.
- La tensión en los calabozos de la mansión Malfoy mientras se oyen los gritos -desgarradores- de Hermione al ser torturada por Bellatrix.
- Dobby, sus acciones y su valerosa muerte. Las dudas de Draco. La crueldad de Bellatrix.

Cosas que no me han gustado:

- Tantas explicaciones rápidas para poner en situación a los espectadores.
- La muerte de Ojoloco apenas se menciona, como si fuera alguien a quien apenas conocen.
- Justo después de la boda de Bill y Fleur las escenas van demasiado deprisa, si bien ayuda a mantener la tensión, producen confusión.
- Por el contrario después del Ministerio, todo se ralentiza demasiado, aunque como ya he dicho, es una opinión general, porque personalmente sí me gustó esa parte lenta. El problema principal es que son escenas "lentas" una detrás de otra, se repiten demasiado.
- Las escenas de las visiones de Voldemort en la mente de Harry: si bien son una buena adaptación y fieles al libro, son muy rápidas, confusas y sin ninguna explicación al espectador, que a menos que se haya leído el libro la semana anterior lo tiene crudo para entener qué ocurre.
- La cosa que menos me gustó de la película: el estúpido baile de Harry y Hermione en la tienda dando a entender que realmente hay algo entre ellos, y mucho menos después de un suceso tan doloroso como la pérdida de Ron. Si hubiera sido realmente un baile pera descargar tensión y alegrar el ambiente me hubiera gustado, pero las miradas románticas sobraban muchísimo.
- La "suave" tortura de Hermione: en el libro queda mucho más traumatizada, y además Bellatrix no es Umbridge para hacer esos castigos de escuela inquisitorial. No se corresponden las heridas de su brazo con los terribles gritos que pega mientras Harry y Ron están en las mazmorras.

FIN DE LOS SPOILERS


NOTA FINAL: 
Un 8 siendo subjetivo. 
Siendo más objetivo, un 7.

domingo, 7 de noviembre de 2010

El Papa Benedicto XVI en Barcelona

No, no es mi crónica de cómo he vivido la visita del Papa. Es la explicación de por qué NO he ido a verle. Me ha salido algo largo, pido disculpas por la extensión.



Este fin de semana Santiago y Barcelona se han puesto patas arriba en todos los sentidos ante la llegada de Benedicto XVI. El Papa ha visitado Santiago de Compostela primero y luego ha venido a mi tierra para dedicar el templo de la Sagrada Familia.

A pesar de ser creyente no he ido a Barcelona a verle. Mi opción ha sido criticada por varias personas también creyentes que no conciben cómo puedo formar parte de la Iglesia y no ir a ver el Papa en lo que es, sin duda, un acto profundamente eclesial.

Mi decisión es la suma de muchos factores. Uno de ellos es, vaya por delante con toda humildad, la pereza. Pero no es el único ni el más importante.

Soy cristiano católico, pero de católico tengo la tradición y pocos puntos más. Tampoco es que sea protestante, ortodoxo, evangélico o anglicano, y tampoco intento traicionar la esencia de mi catolicismo. Cada una de las confesiones cristianas tienen sus pros y sus contras y además esto tampoco es un mercado como para ir mirando cuál me gusta más.
Aunque me gusta pensar que simplemente soy cristiano a secas.

Para mi el Papa es una persona profundamente religiosa y espiritual que lleva consigo unas cuantas cargas extras que sobran. Benedicto XVI en concreto me parece un grandísimo teólogo, cuyas encíclicas (o al menos lo que he leído de ellas) realmente ahondan en la fe y ayudan a caminar hacia Dios. Además, es muy inteligente, pese a los patinazos que a veces comete en sus declaraciones. Todo el mundo se acuerda del tema de los preservativos o del aborto, temas polémicos cada vez que salen, a veces tratados con poca sensibilidad, pero pocos se acuerdan de los acercamientos a otras confesiones o incluso a otras religiones como el Islam. Muchos le achacan las culpas del tema de la pederastia cuando su comportamiento ante este tema ha sido , quizá no perfecto, pero sí bastante correcto y adecuado.
Considero por otra parte que el Papa es un legítimo representante de la Iglesia, o como mínimo veo positiva la existencia de un representante para esta Iglesia.

Por otro lado el Papa es una persona como las demás. Su Santidad no es más ni menos santo que cualquier otro cristiano o cristiana, o como mínimo se trata de un tema que únicamente Dios puede dilucidar. Repito, por si no ha quedado claro: el Papa es hijo de Dios exactamente igual que lo soy yo. Ni más hijo de Dios ni menos, ni el "hermano mayor" de los hijos de Dios (que en este caso sería Jesucristo) ni nada por el estilo. Decir lo contrario sería anticristiano.

Su cometido, en calidad de representante y por lo tanto también servidor (los primeros "obispos" o "servidores" eran el grupo de "organizadores" de las primitivas comunidades, atentos a sus problemas y portavoces de sus inquietudes; algo olvidado a menudo) es dar pistas, indicaciones, sugerir senderos para un mundo mejor a partir de la espiritualidad cristiana. Su trabajo, me parece, está en intentar hacer de profeta: ver el mundo, sus problemas, contradicciones, sus avances y aciertos, sus desgracias e injusticias. Con su proximidad en la fe con Dios intentar ayudar a la gente a mejorarlo y al mismo tiempo dar testimonio de esta fe que le lleva a creer que Dios existe, que nos ama a cada uno de nosotros y que quiere que a través de nuestra libertad sepamos acercarnos a su ideal de amor. Es una gran y bella responsabilidad.
Para ella cuenta con la ayuda de Dios, pero también con su propio bagaje sociocultural y espiritual. Este bagaje está formado, como el de todas las personas, por convicciones más o menos acertadas, algunas válidas para constituir un "precepto o dogma" a seguir por la Iglesia en general (haciendo uso siempre de su libertad y nunca bajo coacción), otras solamente válidas para un tipo concreto de pensamiento cercano al suyo. Lamentablemente a menudo es difícil distinguir unas de otras, y de ahí la mayor parte de deslices en sus declaraciones, cuando antepone un cierto tipo de pensamiento antes de una reflexión más profunda; y todo esto sumado a su edad, en la cual poca flexibilidad cabe para aceptar nuevas percepciones de la fe.

Me dijo una vez un sacerdote muy sabio: la Iglesia dice una serie de cosas. Si las dice es porque hay una muy buena razón para decirlas (y eso también es importante, que muchos que critican "lo que dice el Papa" tendrían que saber exactamente por qué dice tales cosas, en base a qué y con qué intenciones reales, porque la superficialidad abunda). Pero, concluía el sacerdote, al final está siempre la conciencia de cada uno, y Dios es mucho más grande que la Iglesia.

En otro orden de cosas, considero un error que el Papa, además de representante (no líder) espiritual, sea un jefe de Estado. Considero un error la gran parafernalia construida alrededor de su figura, de sus movimientos y de sus viajes, por más necesarias que sean las medidas de seguridad.
Considero un error darle al Papa trato semidivino. Ningún creyente de España que haya estado en Santiago o en Barcelona admitirá haber hecho tal barbaridad, pero incluso así, sin darse cuenta, el trato "cariñoso" elevado a la enésima potencia y rodeado de la mayor de las mediatizaciones se transforma en adoración de ese calibre, al menos en su forma externa. En el fondo estan la fe y la conciencia de cada uno.

Por todo esto, y porque no soporto las horas largas en medio de multitudes, ni los atascos monumentales ni la sensación de agobio, no he ido hoy a ver el Papa en Barcelona. Me hubiera sentido mal, no hubiera sentido esa comunión entre creyentes, esa "estar todos a una", ese "formar parte de algo más grande que nosotros", mejor aún, esa "tierna complicidad" entre personas que participan de unas mismas creencias. Todo esto yo lo experimento en comunidades más pequeñas y humildes, con menos gente y por lo tanto más cercana.

Respeto profundamente al Papa en calidad de cristiano, persona, erudito y representante espiritual. Respeto profundamente a toda la gente que ha ido a verle. Deseo que su gesto haya sido recompensado y hayan experimentado la comunión fraterna de todos los asistentes, y les haya servido a todos para acercarse más a Dios y a profundizar más en la fe. Rezo por ello.
Pienso además, como no, que la Sagrada Familia es un templo digno de admiración (terrena), por su poderoso simbolismo, su belleza y la voluntad por la cual se está construyendo. Pienso que Gaudí fue un genio portentoso.

Hasta aquí mis razones directas.


*****************************************************

A continuación, pondré unas cuantas cosas puntuales a modo de reflexión desde varios puntos de vista:

- Una de las razones por las cuales se argumenta la necesidad del Vaticano como estado es la posibilidad de tener un miembro en la ONU además de estar presente en otras instituciones internacionales, con lo cual acerca el hecho cristiano al mundo. Estoy totalmente de acuerdo, lo que me pregunto es si no se podrían hacer tales cosas sin necesidad de un Estado.

-Jesús dice: Es más difícil que un camello pase por el agujero de una aguja que un rico (poderoso, honorable, noble, admirado, famoso) entre en el reino de los cielos. No es una imposibilidad, es una dificultad. Pero real. Creo que el modelo de Iglesia debería cambiar para servir mejor a la gente.

-En contra de mi anterior frase: Jesús no hace caso cuando Judas Iscariote le recrimina acerca de la mujer que utiliza un caro perfume en los pies de Jesús, argumentando que podría usarse su valor para dar dinero a los pobres. Jesús dice que los pobres siempre estarán pero él no. Sin embargo pienso que aquí Jesús se refiere a ir a los pobres desde el punto de vista de Dios (Jesús), sin dejar a Éste de lado, no a "olvidarse un momento" de los pobres para poder también "adorar" a Jesús.

- Sin embargo, a todos aquellos que dicen que para el Papa se ha gastado demasiado dinero y recursos, también me gustaría que reflexionasen qué hubiera pasado si en lugar del Papa hubiera sido Obama, por ejemplo. Probablemente mucho más dinero, más cenas caras y más seguridad. Así que, haberlo, hay para todos.

-Por otro lado, todo el mundo ha puesto el grito al cielo por la "sorpresa" cuando el Papa ha criticado el laicismo y anticlericalismo español y lo ha comparado con "los años 30". Me pregunto yo... ¿dónde ven la polémica o la sorpresa?
Todo esto es absolutamente cierto, el Papa no ha dicho nada de Zapatero directamente, ni de su gobierno, ni tampoco se ha metido con ningún regimen político, ni ha criticado la República de los años 30 ni mucho menos ha defendido el franquismo, lo único que ha recordado es que por aquella época a unos cuantos se les fue la pinza y empezaron a torturar y asesinar sacerdotes, monjes y monjas, siendo esto una radicalización de un sentimiento anticlerical. Sin ser actualmente nada de esto, sí que es verdad que el sentimiento anticlerical persiste, aunque esta vez la mayoría de las ocasiones desde un cierto respeto. Que haya exagerado al comparar unos hechos violentos con la actualidad pase, pero en fin, que parece que la gente busca más de la cuenta.

-Alguien también ha dicho que tanto criticar el laicismo español cuando España da dinero a la Iglesia. Y yo me pregunto... ¿qué tiene que ver la velocidad con el tocino? Una cosa son leyes y política y la otra son las personas. El laicismo criticado por el Papa es el laicismo mal entendido, irrespetuoso, intolerante e injusto de aquellos que critican por criticar sin base sólida o desde un punto de vista cerrado y parcial. A los ateos respetuosos no los critica el Papa. Y si se puede criticar la Iglesia cuando es intolerante, ¿no se puede hacer lo mismo al revés? Sobre la financiación de la Iglesia, es un tema que debe ser tratado en política, siendo muy consciente que no tendría que haber ningún problema "de fondo" para la autofinanciación, porque la fe no tiene por qué depender del dinero. Problemas "menos de fondo" habría, naturalmente, pero eso se puede tratar poco a poco.

- A pesar de ser algo programado y pensado al milímetro, no está de más recordar que el Papa ha encontrado tiempo para visitar a una institución de enfermos discapacitados, un acto de proximidad no muy común. También ha ensalzado el arte y ha pedido por la ayuda a los países pobres. Y sí, a pesar de lo rico que es el Vaticano (y que yo critico), la Iglesia hace mucho, mucho, por los pobres.

- El Papa ha defendido la familia tradicional, la lucha por la vida y demás, temas muy trillados que enseguida hacen saltar a gays y lesbianas y a proabortistas o proeutanásicos (sin haber hablado directamente de ellos). Pero estamos donde estábamos antes: el Papa tiene unas convicciones profundas sobre esto: considera que la familia es más perfecta (hay un amor más verdadero) si es la tradicional, y por otra parte se opone a cualquier forma de acabar con la vida. Esto en sí mismo no es malo, aunque quizá precipitado como "dogma". Estas convicciones son ya sabidas desde hace tiempo, y cada vez que salen a la luz, como pinchan a ciertos colectivos, pues la gente salta. Y está bien que salte, porque así se obliga a reflexionar, pero no solamente en una dirección. La jerarquía debe reflexionar sobre la realidad de la calle, pero los que critican harían bien de reflexionar sobre la parte de verdad que tienen todas las afirmaciones papales.
La conciencia de cada uno es lo que al final importa ante Dios: teniendo esto muy claro, es mejor recoger lo indudablemente bueno de tales sentencias papales (voluntad de un amor verdadero dentro de la familia, en lugar de familias desestructuradas que conllevan desastres matrimoniales e hijos problemáticos, y un canto a la vida y a la mentalidad responsable ante los progresos de la técnica); y poner en el saco "ya se irá viendo más adelante" los temas más espinosos (¿no existe amor verdadero en una familia monoparental? ¿todos, absolutamente todos, los casos de aborto o eutanasia, son una falta de amor?). Volvemos a lo de siempre: la proximidad cambia a las personas. ¿Qué se puede pedir a personas que no viven en las calles normales... porque ni siquiera pueden?

- Joan Solé, un misionero de la diócesis de Girona se encuentra actualmente en el Togo. Tiene un blog en el que va colgando sus experiencias (cuando puede). Ayer envió un texto "salido del alma", sin revisar ni corregir, tal como le vino a la mente y producto de su vida diaria. Parece un texto sin esperanza, pero detrás hay un ánimo de lucha incansable. Solamente una reflexión... si él, estando dónde está, no es capaz de "conectar con la realidad" de sus vecinos... pienso que la alta jerarquía eclesiástica lo tiene muchísimo más difícil.
Comparto algunos fragmentos (traducidos del catalán):

Llego a casa y me encuentro con un joven que me espera. Lo han expulsado de la escuela porque no ha podido pagar la inscripción. Le faltan 10 euros, ¡un auténtico dineral! Me pide ayuda, pero le digo que ya no puedo ayudar a más gente, que él no se encuentra en los límites parroquiales y que no sé quien es. Antes de ayudar a alguien, le enviamos nuestros responsables de barrio, que nos dicen si nos engañan o no, pero como vivimos en otro barrio no podemos verificarlo. Se va y yo voy a preparar lo que me falta para ir a clase [a hacer de profesor]. Quince minutos más tarde, cuando salgo, lo encuentro aún en el portal, mirando la caretera. La mirada perdida, no sabe dónde ir, lo veo ir hacia la izquierda, hacia la derecha, vuelve a quedarse quieto. No tiene horizonte. No ve ningún tipo de futuro. Con todo, yo no le puedo dar el dinero así como así, porque sino se me llenará la casa de gente. No sé qué hacer, voy para coger la moto y veo que está muy sucia. Lo llamo y le digo que le doy trabajo si quiere, me puede limpiar la moto. La expresión le cambia de golpe. Voy dentro de casa para buscar una esponja o algo para limpiar, y cuando salgo me doy cuenta que se ha sacado la camisa y que me está limpiando la moto con su camisa. Siento vergüenza. Le pago una parte de la inscripción, que ya es mucho, y me hace reverencias para agradecermelo. Se va, decidido hacia el instituto. Ha recuperado el horizonte. Pero yo lo veo cada vez más diluído. 
Cojo la moto para ir a dar clase en el Instituto. La moto se para unos metros más adelante porque ha entrado agua en el carburador. Justo enfrente está la policia haciendo un control. Todo el mundo me ayuda. Me saludan y me preguntan dónde está el problema. Doy la vuelta para volver a casa y detrás mío pasa una moto en malas condiciones. La paran. No tiene matrícula. Nadie le ayuda, y la policía se pone severa. Nadie le ayuda porque él es pobre. Yo soy rico. Yo no soy uno de ellos.
[...]
Y me voy a casa. Y yo tengo luz. Y fuera hay tres jóvenes en un rincón aprovechando la luz del portal, cuatro más cerca de la luz que hay en la puerta de la cocina, y otro pequeño grupo enmedio. Estudiantes que no tienen electricidad en su casa y que aprovechan esa luz "robada" para estudiar, para aprender, para labrarse un futuro, pero yo, incluso, tengo un ventilador...
Y me conecto a Internet, porque hoy funciona bien. Y me entero de la visita del Papa a Barcelona, me entero que han ordenado obispo a Mn. Xavier Novell a quien envío un abrazo y una felicitación, me entero que en los Estados Unidos no le han ido muy bien las elecciones a Obama... pero no sé a cuantas casas de la parroquia hay gente que se lo pasa mal, ni qué le ha pasado por la cabeza de mucha gente a la que he saludado. Tanta gente con quien comparto el lugar, el espacio, la palabra, pero con quien no acabo de compartir la vida. Y no sé cómo, y me siento atrapado. Y me pongo a rezar y a pedir entendimiento.
[...] vuelve a resonar una y otra vez la misma frase del evangelio: Ve, vende lo que tienes y dáselo a los pobres. Después ven y sígueme. ¿Pero qué quiere decir darlo todo? Si me pongo a vivir como ellos, en cuatro días estaré enfermo y tendré que volver. Si no quiero seguir con mi bienestar, en qué los ayudaré a ellos? El ideal no es que yo pueda vivir como ellos, sino que ellos puedan vivir como yo. Pero... Señor, cómo? Y sé que mientras, en algún rincón cerca de casa, un niño llora porque no ha encontrado nada que comer. Y algún adolscente se enfada porque tampoco lo comprende. Y alguna madre, con el niño en sus brazos, se pregunta si mañana seguirá vivo. Y...


Simplemente brutal. La pregunta es... ¿cuánta gente cristiana europea se pregunta todas estas cosas? ¿Cómo debería cambiar la Iglesia para favorecerlas? ¿En qué va bien? ¿En qué va mal?


*******************************************

Para finalizar, un poco de humor, que siempre viene bien. La traducción, abajo:



Pancartas en catalán, traducidas:

VPC: Queremos Papas catalanes
CIU: Sonríe al Papa
La Catalunya que va al cielo
Viva las raíces cristianas de Catalunya
Visitad www.CatalunyaReligio
Esto es más que un club
Autobús: Dios existe, ergo vota a e-cristianos
¡Queremos sacerdotisas!
Gaudí en el cielo: Nunca hubiera pensado que construiría este decorado.
Fotógrafo: Venga, ¡la foto! ¡Luíííís!
Hombre de la alcantarilla: Vaya! Yo me vuelvo al túnel, no hay tantas vibraciones.
Espontáneo catalán de Eurovisión (Jimmy Jump): Ay si pudiera ponerle la barretina...
Papa: He estado todo con todos.