Mostrando entradas con la etiqueta Reseña. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reseña. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de abril de 2013

La isla de Bowen

Hace un par de días terminé esta novela de César Mallorquí.
Fue el (merecido) premio EDEBÉ de literatura juvenil del 2012, pero creo que puede leerlo cualquiera entre 10 y 99 años. He aquí la reseña.

La isla de Bowen

Autor: César Mallorquí




Año: 2012





Género: Aventuras





Argumento (contraportada):

1920. Todo comenzó con el asesinato del marinero inglés Jeremiah Perkins en Havoysund, un pequeño puerto noruego situado en el Ártico, y con el misterioso paquete que, antes de morir, Perkins envió a Lady Elisabeth Faraday. O quizá la historia empezara antes, cuando se descubrieron unas extrañas reliquias en el interior de una viejísima cripta medieval, pues fue precisamente una de esas reliquias imposibles la causa de que el malhumorado profesor Ulises Zarco, director de la sociedad geográfica SIGMA, se embarcara en una aventura inimaginable a bordo del Saint Michel. Tanto Zarco como su ayudante, Adrián Cairo, han recorrido el mundo enfrentándose a toda clase de peligros, igual que el capitán Verne y su tripulación, o el joven fotógrafo Samuel Durango, e incluso las dos damas inglesas que les han solicitado ayuda; pero ninguno de ellos estaba preparado para afrontar el temible misterio que envuelve a la isla de Bowen, más allá del Círculo Polar Ártico.

Porque, como decía Sherlock Holmes: «Cuando se ha eliminado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad».

Mi Crítica:

SIN SPOILERS

Siempre me ha gustado César Mallorquí como escritor (hijo del creador del Coyote, José Mallorquí). No he leído todas sus novelas pero sí unas cuantas. Tiene un estilo claro y fácil de seguir, con argumentos directos "que entran por los ojos", y sin pretender dar vueltas y vueltas a las cosas consigue que pases un rato entretenido.
Pillé el libro de la biblioteca por el autor, y también por el argumento (este tipo de sinopsis me pueden). Y en parte, para descubrir un poco la técnica literaria del escritor. 

El libro es una vuelta a los clásicos en el mejor sentido posible. Leyendo La isla de Bowen relees a Julio Verne, a George Wells, Arthur Conan Doyle y Stevenson. De hecho esta era la intención del propio autor: recordar sus propias lecturas que de pequeño le avivaron la imaginación ante peripecias de todo tipo y maravillas por descubrir. Un viaje peligroso a un lugar inhóspito, la leyenda medieval de un santo que vio cosas sorprendentes que no supo entender, códices antiguos, criptas misteriosas, ruinas milenarias, una carrera contrareloj, aventureros dispuestos a todo..., la esencia del género.  
Y es juvenil, del mismo modo que Viaje al Centro de la Tierra lo es: prácticamente no tiene edad, excepto la requerida para seguir un poco el argumento a lo largo de más de 500 páginas.

Creo que su mayor acierto, además del argumento en sí mismo, es el equilibrio aventura/misterio/personajes: cuando un elemento decae otro toma el relevo, de forma que no te aburres.

Un ¿defecto? quizá sería que tarda en arrancar y se toma su tiempo dando detalles de la época, los personajes y los preliminares. Sin embargo a mi me ha gustado. Un buen libro tiene un in crescendo en la narración, y éste lo tiene: sin anticlímaxs ni bajones súbitos va tomando pendiente hasta un estallido de fuegos artificiales como dios manda.

El final puede descolocar a algunos pero a mi me ha gustado, una vez superada la sorpresa inicial acerca de los misterios de la isla.

Otro defecto es que el autor a veces se ha pasado un poco con los "cameos" de personajes famosos, en particular una nota escrita por uno de ellos en unas ruinas que descoloca un poco, pero de todas formas es un "pecado" menor que muchos cometeríamos en una ocasión similar.

Acerca de los personajes, los principales son: Zarco, Durango, Cairo, Elisabeth, Kathy, García, Verne y el villano (no destripo nada, queda claro bien temprano) Ardán. Luego hay algunos secundarios que se mueven por ahí con nombre y apellido de los que nunca terminé de formarme una imagen mental clara, pero tampoco importa mucho. La mayoría son arquetipos, pero estan bien utilizados.
  • Zarco es el alma de la función, y si bien es bastante arquetípico, tiene fuerza y carisma. Es una mezcla consciente e interesante de Dr Lidenbrock, Dr Challenger y Haddock, egoista, misógino, insoportable, con mal humor, pero arrojado, valiente, inteligente y en el fondo con un buen corazón. 
  • Durango es su contrapartida de noble corazón, el Axel, Malone o Tintín de la historia, y funciona muy bien dentro de ella, llegando a ser además vital para el desarrollo de la aventura.
  • Cairo es el arquetipo de aventurero "de combate", el colaborador y mano derecha del profesor, quizá una mezcla de Hans y Lord Roxton. No tiene un carisma tan elevado como los demás pero sirve como compañero leal.
  • Elisabeth es el arquetipo de Irene Adler, la "mujer", la que vuelve del revés el mundo de Zarco por tener su misma tenacidad, inteligencia y orgullo, aunque en este caso revestida de una educación casi cortesana. Los piques entre los dos estimulan la narración. Un defecto es que es un personaje demasiado perfecto en todo, no es creíble que sea experta en tantos campos. 
  • Kathy es la joven decidida y de buen corazón, tierna pero con garras de tigre si hace falta. 
  • García encarna al típico científico algo cobarde al que la aventura le viene demasiado grande y sobrevive como puede mientras colabora con sus conocimientos científicos.
  • Verne es el capitán del barco y actúa como tal, experto en temas marítimos y celoso de su navío y tripulación.
  • Ardán es el villano millonario y ambicioso pero cortés en apariencia, tipo Rastapopoulos o el Belloq de Indiana Jones. Es un personaje que si bien es correcto no acaba de ser un antagonista al 100%... aunque quizá sea por exigencias de guión y no tanto por estar mal construido. Durante el transcurso de la novela está totalmente a la altura, pero hacia el final sí es cierto que le ha faltado "algo".

En resumen, un buen libro de aventuras para leer y disfrutar, y más si eres fan de Julio Verne, aunque esto no es condición obligada. Y tanto da que seas adolescente como adulto, se lee igual de bien. Me ha gustado mucho.

Nota subjetiva: 9 de 10.
Más objetiva: 8,5



lunes, 31 de diciembre de 2012

Les Miserables (2012) - Crítica


Este fin de semana fui a ver los Miserables y esta es mi crítica, y mi última entrada del año, así que aprovecho para desearos un MUY FELIZ 2013 para todas y todos.

LOS MISERABLES (2012)

Argumento: El expresidiario Jean Valjean (Hugh Jackman) es perseguido durante décadas por el despiadado policía Javert (Russell Crowe). Cuando Valjean accede a cuidar a Cosette, la pequeña hija de Fantine (Anne Hathaway), sus vidas cambiarán para siempre.

Director: Tom Hooper

Reparto:
·         Hugh Jackman...Jean Valjean
·         Russell Crowe ...Javert
·         Anne Hathaway ...Fantine
·         Isabelle Allen / Amanda Seyfried ...Cosette
·         Sacha Baron Cohen ...Thénardier
·         Helena Bonham Carter ...Madame Thénardier
·         Eddie Redmayne ...Marius
·         Aaron Tveit...Enjolras
·         Samantha Barks ...Éponine
·         Daniel Huttlestone ...Gavroche

Los Miserables es un musical. Los Miserables es una película de género musical que adapta un musical de teatro, que adapta a su vez la novela clásica de Víctor Hugo. En principio no es un género que me atraiga. La única película del género que me ha gustado hasta la fecha es Mary Poppins. Quizá también West Side Story. Pero no más.
Digo todo esto porque si alguien quiere ir a verla que lo haga sabiendo a qué atenerse: más del 90% del diálogo de la película es cantado. Más del 90% de la película son canciones. Dicho de otra manera, los actores apenas hablan sin cantar.

Fantine (Anne Hathaway)
 No he visto el musical en el que está basada la película, pero hace años leí la novela, dejándome un gran sabor de boca. Solamente puedo decir que salí del cine con una sola conclusión: la película está de sobras a la altura de esa sensación: Los Miserables es un magnífico espectáculo, algo tremendo, algo tan grande que hay quien la califica ya de clásico instantáneo. Tiene sus defectos, claro está, pero cuando sales del cine simplemente tienes ganas de ponerte a cantar para revivir las mismas emociones.
A PARTIR DE AHORA, CON SPOILERS.


Ambientación: muy potente, muy expresiva, con mucha fuerza visual en todas y cada una de las escenas de la película, con un alto nivel de detalle.
Un aspecto que podría ser considerado negativo, aunque depende de cada cual, es el montaje casi teatral. Es decir, más que una película es una obra de teatro con grandes efectos especiales: las localizaciones parecen (supongo que conscientemente, puesto que es la adaptación de un musical) escenarios de una obra de teatro, muy cerrados en sí mismos y diferenciados (el dique seco, el palacio episcopal, el centro de la ciudad, el taller, el puerto, el convento…), con algunas excepciones (los viajes por las montañas del inicio). Respecto al maquillaje, quizá apuntar negativamente el de Jackman: parece más viejo al principio de la película que al final, hay gente que lo compara con el Benjamin Button.

Javert (Russell Crowe)
Actores/Actrices: Todos y cada uno de ellos se dejan la piel en sus escenas. No hay ni una mala actuación. Quizá el papel de Amanda Seyfield sea el menos agradecido por ser algo pasivo, pero está totalmente correcta mientras que su versión joven (Isabelle Allen) es una dulzura. Hugh Jackman y Russell Crowe son dos monstruos que se comen la pantalla. El primero por hacer una actuación de Óscar. El segundo por lograr elevar su capacidad vocal por encima de sus posibilidades (a costa de reducir su actuación física al mínimo). Anne Hathaway se ha metido totalmente en el papel de Fantine. Sus escenas en el puerto y los bajos fondos, y su canción desgarrada I Dreamed a Dream son capaces de encogerte el corazón. Brillante, con todas las letras. Eddie Redmayne luce un correctísimo Marius, que se crece a lo largo de la película, hasta su gran momento (la canción Empty Chairs At Empty Tables). La bellísima Samantha Barks es la única actriz novata de la película, puesto que proviene del musical, donde interpretó al mismo personaje de Eponine. Su On my Own es también una pequeña genialidad. Aaron Tveit luce también correcto como el revolucionario Enjolras, su duelo vocal con Eddie en Red and Black es notable. Daniel Huttlestone, por su parte, da una energía y un carisma enormes a su Gavroche. Los Thénardier son el contrapunto cómico de la película y son interpretados con un alegre, divertido y desatado descaro por la pareja formada por Sacha Baron Cohen y Helena Bonham Carter. Destacar también el Jean Valjean del musical del 2010 Colm Wilkinson, aquí muy puesto en su papel clave del bondadoso obispo Bienvenido Myriel.

Jean Valjean y la pequeña Cossette (Hugh Jackman y Isabelle Allen)
Dirección / Guión: Dirección correcta. No es la mejor del mundo, hay quien se queja de la excesiva utilización de primeros planos (impidiendo que el diseño artístico luzca más), contrastados con unos escasos y vertiginosos travellings de cámara (las escenas de Javert en las alturas de París por ejemplo). Pero da la casualidad que los primeros planos son el plato fuerte de cada escena, generalmente, así que tampoco es un error demasiado grave. En el caso del guión, no conozco el musical pero en lo que se refiere a la novela han acortado y simplificado bastante la historia de amor entre Cosette y Marius, aunque hay lo esencial. He echado en falta un mayor desarrollo de la relación Jean Valjean / Marius. Por otra parte, quizá se explica poco el trasfondo histórico (que Víctor Hugo se dedicaba a desgranar en bastantes capítulos). Al principio también recuerdo que el escenario del convento daba bastante más de sí en la novela. Pero en general es una muy correcta adaptación de la historia.

Banda sonora:
La banda sonora ES la película. Las canciones cuentan la historia, hacen actuar a los personajes y desarrollan toda la trama y los sentimientos. Se puede escuchar a parte, pero con las imágenes es cuando cobran sentido las canciones, pues los actores y actrices las cantan en directo durante el rodaje de la escena (no en posproducción) poniendo toda su interpretación al servicio de la canción. Todas y cada una de ellas son geniales. Me quedo con 3: Look Down (me gustó mucho el inicio con ese ritmo), I Dreamed a Dream (algo transcendente, más allá de este mundo, hay que verla/escucharla junto a la apoteósica actuación de Anne Hathaway), y Empty Chairs at Empty Tables (brutal actuación de Eddie Redmayne, canción capaz de destrozar corazones acompañada por las imágenes).  

Eponine y Marius en las barricadas (Samantha Barks y Eddie Redmayne)

Canciones (e intérpretes):

1.- Look Down. Hugh Jackman, Russell Crowe & The Convicts
2.- The Bishop. Colm Wilkinson
3.- Valjean's Soliloquy. Hugh Jackman
4.- At the End of the Day. Hugh Jackman, Anne Hathaway, The Factory Girls & Les Misérables Cast
5.- I Dreamed a Dream. Anne Hathaway
6.- The Confrontation. Hugh Jackman & Anne Hathaway
7.- Castle On a Cloud. Isabelle Allen
8.- Master of the House. Sacha Baron Cohen & Helena Bonham Carter
9.- Suddenly. Hugh Jackman
10.- Stars. Russell Crowe
11.- ABC Cafe / Red And Black. Eddie Redmayne, Les Misérables Cast & Aaron Tviet
12.- In My Life / A Heart Full of Love. Amanda Seyfried, Eddie Redmayne & Samantha Barks
13.- On My Own. Samantha Barks
14.- One Day More. Les Misérables Cast
15.- Drink With Me. Eddie Redmayne, Daniel Huttlestone & Les Misérables Cast
16.- Bring Him Home. Hugh Jackman
17.- The Final Battle. Les Misérables Cast
18.- Javert's Suicide. Russell Crowe
19.- Empty Chairs At Empty Tables. Eddie Redmayne
20.- Epilogue. Amanda Seyfried, Hugh Jackman, Eddie Redmayne, Anne Hathaway, Colm Wilkinson & Les Misérables Cast

En definitiva, un peliculón que, quizá con algunos reparos, puede llegar al calificativo de obra maestra. Eso sí, se disfruta algo más sabiendo la historia.

Nota: 9,5 de 10
(algo más objetiva: 9 de 10)

FELIZ 2013!

lunes, 17 de diciembre de 2012

El Hobbit, un viaje inesperado - Crítica

Ya he visto el Hobbit, en 3D y 48 fps. Vamos a por la crítica:


SIN SPOILERS (O CON SPOILERS poco importantes)

Mis expectativas se basaban en una de las primeras críticas que aparecieron: no tan mala como temíamos pero no tan buena como esperábamos. Primera parte de la frase correcta, segunda parte de la frase incorrecta: sí es tan buena como podía esperar. Al menos para mí.
Cuando he salido del cine y volvía con el coche iba pensando: media hora para convencerlo de ir a verla, una hora más para convencerlo otra vez y que además acepte los cambios que va a ver respecto la novela... pero os aseguro que después de haber visto “eso” me creía capaz de convencer a un hipotético Tolkien resucitado de ir a ver la peli y bastante seguro de que le gustase.

¿Por qué? Porque me parece la película más fiel a Tolkien de todas las rodadas por Peter Jackson. Creo que ha encontrado un equilibrio perfecto para enlazar el tono desenfadado e infantil del Hobbit con el tono serio y oscuro del Señor de los Anillos, dando lugar a una película que sus adjetivos principales son: diversión, diversión y mucha más diversión… sin olvidar la sombra de una duda, de un terror escondido, de un mal al acecho, de algo que empieza a ennegrecer el mundo y hace terminar la carcajada en un susurro.

¿Es una película perfecta? No. Pero no importa. Sus virtudes superan con creces sus defectos.
Y haberlos haylos: la película pasa como un suspiro pero incluso así hay algún momento en el que te remueves en el asiento, puesto que no pasa de ser la “primera parte del viaje”. Hay algunas invenciones que son algo problemáticas para la historia que falta por contar. Hay ciertas escenas que son fantasmadas bastante más locas que el Legolas surfero o cazador de elefantes. Hay algunos errores de bulto, sobretodo uno en el prólogo. Hay alguna broma a costa de Radagast algo pasada de vueltas. Hay escenas bastante similares a las de la trilogía (respecto al montaje de las mismas).

Pero nada tan grave que empañe los grandes aciertos: Bilbo y Thorin en primer lugar, Gandalf, Gollum, Erebor, Galadriel, Balin, Elrond y Saruman, y la INMENSA y espectacular Tierra Media. Los enanos entrando en batalla. El tema de los enanos de la banda sonora (y el resto de la música de Shore). El humor absurdo cercano al de Tolkien. La fidelidad a la obra original y la enciclopedia de guiños hacia los fans de los libros, canciones incluidas. La escena de los acertijos, una de las mejores. La enciclopedia de guiños a los espectadores de la trilogía (que se enlaza con ésta de una forma deliciosa, en particular una escena concreta). ¡Ah! ¿He dicho ya Bilbo y Thorin? Martin Freeman ES Bilbo. Y Richard Armitage (junto con Ian McKellen) se comen la pantalla cada vez que salen en escena.

Tecnología: pensaba que sería peor. Me ha sorprendido lo rápido que me he acostumbrado a los 48 fps, a pesar que las primeras escenas en Bolsón Cerrado eran bastante surrealistas (un contraste exagerado realzado con el 3D). Pero luego lo he encontrado normal y hay partes de la película que son realmente espectaculares con esta tecnología. 
En fin, tengo que verla un par de veces más, y no creo que me de pereza. Ha sido un verdadero gustazo.

Mi valoración: 9/10

SPOILERS

Cosas que no me han gustado (pocas, por suerte)


  • El error de bulto del prólogo: ¿qué narices hace Thranduil con un ejército de elfos delante de Erebor esperando a los enanos solamente para traicionar su amistad en cuanto llegan, marchándose sin despeinarse? Horrible. El peor fallo de la película entera.
  • El doblaje de la canción de los enanos. Los solos dan vergüenza. Suerte que cuando empiezan el coro de enanos ya no se nota tanto y queda aceptable (aunque inferior a su versión inglesa).
  • Que Gandalf no recuerde los nombres de los magos azules.
  • Que Radagast esté un poco loco pase, pero se han excedido demasiado. Suerte que tiene sus momentos serios.
  • Fantasmadas como el descenso en plataforma de tablones unos centenares de metros barranco abajo ha sido un poco vergonzoso… aunque podía haber estado peor. En fin, me ha divertido pero rompe la lógica de forma excesiva. Otras fantasmadas: las caídas rebotando por todos sitios sin traumatismos craneales. O el hecho que Thorin tenga un cartel de “Se busca” colgado en la espalda (es un decir): ¡todo el mundo lo conoce!
  • El rey trasgo… pse. Me ha costado tomármelo en serio. Cuando he visto que la película tampoco se lo tomaba en serio (porque el verdadero orco malo era Azog), lo he disfrutado más.
  • Bilbo es un gran espadachín cuando la ocasión lo requiere, y cuando no, entonces tropieza con cualquier cosa y blande la espada como un niño. No queda muy creíble.
  • No es que no me haya gustado la escena de Bilbo salvando a Thorin (es necesaria para el personaje en la película y ha estado muy bien), pero cargarse a un cacho orco y un huargo él solo es demasiado. Creo que esto obliga a Peter Jackson a incrementar mucho las heroicidades de Bilbo en el futuro, si es que quiere que crezca más, pero a costa de la fidelidad, porque en el libro los enanos solamente confiaban en el hobbit después del Bosque Negro.


Cosas que me han gustado o que han estado mejor de lo esperado: Todo lo demás, en especial:
  • ¡Erebor! ¡Ciudad del Valle! ¡Enorme! He quedado con la boca abierta. ¡Impresionante!
  • Enlazar de manera tan brillante el inicio del Hobbit con el inicio de ESDLA con Frodo yendo a esperar el carro de Gandalf.
  • La Comarca en general. Preciosa y un poco más llena de vida que en la trilogía.
  • Guiños, guiños, guiños: Toro Bramador Tuk, Lobelia Sacovilla Bolsón y las cucharas, diálogos directos del libro (llegada de Gandalf a Bolsón Cerrado), el inicio del libro tal cual, literal, en palabras de Bilbo (Tolkien habría llorado en esa escena… de la emoción, yo he estado a punto). Y más tarde: menciones a Gondolin, a Angmar, a Rudhaur, a los 5 magos y otras que olvido. Realmente ayuda a dar una ambientación muy Tolkien.
  • ¡Los enanos! En especial Thorin. Y Balin. Y Bofur. Toda la escena en Bolsón Cerrado es soberbia.
  • Los trolls. Ha estado muy bien, tremendamente divertida pese a los pequeños cambios (comprensibles), las carcajadas han sido de corazón.
  • Radagast también lo meto en este apartado. Me ha caído más simpático de lo que temía, y sobre todo tiene ciertos momentos donde se entrevé su lado “Istar” que son de agradecer, porque si no la locura que lleva sería demasiado. Consiguen que nos creamos a Gandalf cuando dice que es así porque simplemente vive solo.
  • El trineo de conejos… mejor de lo esperado. De hecho, la escena del “ellos tienen huargos… y yo conejos” (más o menos) me ha arrancado una sonora carcajada.
  • Radagast en Dol Guldur y el cameo del Rey Brujo. Y el Nigromante. Intrigante y bien resuelta la escena. Ahí he visto yo a un Istar, ha sido la escena que lo ha redimido por completo.
  • La Tierra Media en todo su esplendor. Bellísima y espectacular.
  • Rivendell desde muchos puntos de vista. Aunque he echado en falta un poco más de interiores, me gustaría haberlo “visitado” más por dentro. Me ha parecido que se han saltado la escena de Narsil, por cierto.
  • El Concilio Blanco ha estado bien. Galadriel es bellísima y Cate Blanchett está muy cómoda en su papel. Diría que incluso es más bella en esta película que en la trilogía. Por otra parte siempre es un lujo volver a ver a  Saruman-Lee.
  • Los gigantes: quizá excesivos pero prácticamente iguales a cómo los imaginaba, y curiosamente sin quedar “infantiles” ni “fantasiosos”, quedan muy bien insertados en la ambientación de las montañas.
  • Toda la montaña rusa de las cuevas de los trasgos. Enormes. Huidas y luchas épicas (y muy divertidas: la roca con todos los enanos detrás ha sido desternillante). Obviamente con muchas fantasmadas. Pero tremendamente divertida.
  • Bilbo, el Anillo y las adivinanzas con Gollum. Simplemente inmejorable. De las mejores escenas de la película. Gollum está soberbio. Aquí Tolkien también se hubiera emocionado.
  • El invento de Bilbo queriendo irse y luego quedándose para ayudar a conseguir el hogar de los enanos ha estado bien. Enriquece la obra.
  • El clímax final en los árboles ha sido bastante más espectacular de lo esperado, temía que no fuera un clímax a la altura del resto de la película (como me pasó en cierto sentido en la Comunidad, que la pelea con Lurtz  y los suyos no estaba a la altura de Moria).
  • Thorin alzándose como un rey contra Azog.
  • Las águilas y la Carroca. La vista de Erebor a lo lejos. El ojo de Smaug… (aunque la piel del dragón era… ¿azul?).



viernes, 16 de noviembre de 2012

El Temor de un Hombre Sabio

Hace unas semanas terminé la segunda parte del fenómeno escrito por Patrick Rothfuss, El Nombre del Viento. Ya va siendo hora de ponernos con la crítica :) y perdonad si olvido detalles, porque el libro tiene más de mil páginas y hace ya un tiempo que ha vuelto a la estantería, procedente de mi mesita de noche.

EL TEMOR DE UN HOMBRE SABIO

Autor: Patrick Rothfuss



Año: 2011



Segunda parte de la saga Crónica del Asesino de Reyes



Género: Fantasía




Argumento:


El hombre había desaparecido. El mito no. Músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, trotamundos, héroe y asesino, Kvothe había borrado su rastro. Y ni siquiera ahora que le han encontrado, ni siquiera ahora que las tinieblas invaden los rincones del mundo, está dispuesto a regresar. Pero su historia prosigue, la aventura continúa, y Kvothe seguirá contándola para revelar la verdad tras la leyenda.

Mi Crítica:

SIN SPOILERS (del segundo libro, sí del primero)

¿Ha estado a la altura de la primera parte? SÍ, rotundamente. 
Aunque hay algunos elementos que no me han gustado, y también los comentaré. 
Pero el miedo a que se le fuera la pinza al autor con eso de ser la segunda parte y además un tochaco de más de mil páginas me intranquilizaba. Por suerte el 75 u 80% del libro sigue siendo tan entretenido y altamente adictivo como su primera parte. 

En esta segunda parte Kvothe se hace un poco mayor y algo más maduro emocionalmente (aunque mucho menos de lo que esperaba, a pesar de ello al final sigue siendo joven y sigue siendo immaduro). Sigue estudiando en la Universidad, Elodin sigue igual de loco que siempre (eeh... mentira, está bastante más loco), Kvothe sigue divirtiéndose con sus amigos, sigue tocando el laúd y peleándose con Ambrose, también se va de viaje y conoce nuevas formas de vida, nuevas culturas y nuevos amigos y enemigos. Mientras, Kote, Bast y Cronista siguen en Roca de Guía, lidiando con el presente, que poco a poco se oscurece...

¿Y las tramas que siguen del primer libro? Me resisto a aceptar que la de los Chandrian sea la trama principal, porque si el argumento de la saga lo resumiera en: Kvothe es un chico que crece buscando la forma de encontrar y matar a los Chandrian para vengar a su família , sería algo tan falso y tan incorrecto que no puedo hacerlo. El hechizo de esta saga es que el lector tiene igual interés en saber algo de los Chandrian, como de lo que le pasará a Kwothe la mañana siguiente, de como terminarán los negocios con Devi o de si Auri le enseñará más cosas de su mundo. El lector se ilusiona esperando la próxima bizarrada de Elodin, o esperando ver algún que otro viaje para descubrir mundo,... en fin, que al ser la historia de una vida hay multitud de detalles y tramas "secundarias" que tienen tanto interés para el lector como la "principal".

Aún así... ¿y los hechos del presente? ¿Y los Chandrian? Pues avanzan, pero poco. Sabía antes de leerlo que esa trama avanzaba poco, y aunque es verdad, también lo es que Kvothe descubre unas cuantas cosas interesantes. En el presente siguen sucediendo cosas sospechosas y los personajes de Cronista y Bast siguen dando más juego que unos simples secundarios, sobretodo el segundo.

Por otra parte, esta segunda novela ha cambiado la impresión que tenía de la saga, es decir, cuando leí el Nombre del Viento creí que uno de los "temas de fondo" de la novela era uno que ahora Rothfuss me ha aniquilado a gusto. En los spoilers especificaré a qué me refiero.

Como aspectos negativos, destacaré que si bien no hay un fragmento similar al del dragón de la primera parte, sí que he encontrado demasiado largo otro trozo, y también hay algún aspecto del personaje hacia el final del libro que no me termina de gustar. Por último, este final, si bien no está mal, sí que me ha dejado una sensación de apresuramiento similar a la de Eldest (de la saga del Legado (Eragon)). Es decir, que el autor coge carrerilla y empieza una maratón para contar detalles y detallitos para dar un final al libro, pero que te quedas con... ¡eh! ¡quiero que me expliques más detenidamente todo esto! Si Rothfuss nos ha acostumbrado a leer despacio, sería un detalle no empezar a correr.

En fin... comparándolo con el anterior, no llega a la nota del 9 sobre 10, pero sí le pongo un 8 bien merecido.

CON SPOILERS

Pros:
  • Kvothe sigue siendo un gran personaje, excepto hacia el final de la novela.
  • El ambiente de la Universidad y el Eolio, todas las peripecias que aún pasa ahí, y el hecho que aún no lo hayan expulsado (que significa que aún tenemos Universidad para el tercero).
  • Kilvin. Me gusta el personaje, muy sensato, un gran profesor.
  • Auri, Fela, Devi, Mola, Sim y Wil, Manet, Deoch, Basil (siempre me recuerda a Colin Creevey de Harry Potter). Son personajes simpáticos, semejantes a los compañeros de Hogwarts de Harry. 
  • Enorme la escena del duelo Devi vs Kvothe.
  • La chica del jarrón.
  • Entiendo algo más a Denna.
  • El rescate del anillo en la habitación de Ambrose.
  • Elodin en cada una de sus malditas apariciones. Está como una verdadera cabra, pero sin el como. La escena de los trajes es AN-TO-LÓ-GI-CA. Y eso que si yo tuviera un profe así lo denunciaba. Pero la carcajada salvaje me salió del alma y no pude parar de reír en varios minutos. Y lo de irse al tejado con Kvothe... solo de imaginármelo... :P
  • La trama Elodin-Kvothe-Auri.
  • El ambiente palaciego de Vintas y sus intrigas en la corte. Hay gente que se aburre, a mi me encantan.
  • Los mercenarios. A mí me gustaron, pese a ser una aventura más de "rol" que de novela de fantasía propiamente dicha.
  • Tempi. Su personaje me cae muy simpático.
  • La batalla del campamento, el superrayo y la sorpresa final (¡Ceniza!). La escena más épica de las dos novelas... y eso que Kvothe consigue dar grima.
  • Felurian y su mundo... en parte.
  • Los adem... en parte.
  • La masacre de los falsos ruh... en parte. Aquí Kvothe no da grima, simplemente es aterrador.
  • La vuelta a Tarbean y el entrañable reencuentro con Trapis.
  • Los sucesos en Roca de Guía. La ambigüedad aparente de Bast y la certeza cada vez más palpable que lo que cuenta Kvothe tiene una relación casi directa con el presente.


Contras:

  • Denna sigue siendo un personaje difícil. Aunque supongo que es algo ya previsto.
  • Que Kvothe se salte así por las buenas el viaje en barco. La elipsis queda muy bien, pero te deja con unas ganas enormes de saber cómo ocurrió todo.
  • Caudicus está desaprovechado, a ratos me lo imaginaba como Gargamel (el de los pitufos) en su torreón solitario.
  • Felurian: me explicaré. Me chocó muchísimo el hecho que realmente exista, y que además sea tan igual a las leyendas, y que su mundo sea un lugar real y al mismo tiempo totalmente mágico. En la primera novela, con todo lo del draccus y las explicaciones más o menos racionales de la magia, pensaba que esta saga destacaría por ser una fantasía "realista", pero esos capítulos de Felurian tiraron todo eso por la borda. No es que sea algo negativo en sí mismo, pero me costó de asimilar. Y aún así, el mundo onírico de Felurian es algo muy original y bien construido, por eso también está en "pros".
  • Relacionado con Felurian y todo lo que le ocurre a Kvothe a partir de ahí, está el tema del sexo. No me molesta que Rothfuss ataque el tema (de hecho me sorprende que en todo el primer libro nadie se tirara a nadie, al menos no de forma más explícita que insinuaciones). Lo que no me trago es el cambio de Kvothe "pardillo en temas de mujeres" a Kvothe "igualmente pardillo pero semental que se las tira todas". No es creíble con su caracter, con su adoración por Denna ni con el desarrollo de la trama: el cambio es tan brusco que parece que Rothfuss haya recibido críticas por no meter sexo en la primera parte y se haya desquitado a saco en la segunda. La relación con Felurian puedo entenderla (aunque alargarla tanto se hizo cansino y llegó a recordarme al draccus... un poco), pero no lo que pasa luego con la posadera, con dos o tres adem y con cualquier mujer guapa a menos de un quilómetro cuadrado de Kvothe que se precie. Por más que Denna se vaya con cualquiera. Kvothe no es Denna.
  • Los adem: me gustó su cultura, su originalidad en costumbres, su forma de vida, la razón mundana por la que se forman como grandes guerreros... y me decepcioné muchísimo con todo el tema del sexo y los hijos. Es decir. Puedo entender que como cultura aparte tengan todas esas desinhibiciones, aunque el hecho de aprovecharlas al máximo para que Kvothe se despache a gusto me parece un fanservice bastante evidente. Y lo que entiendo menos es que sean tan subnormales (directamente) con el tema de la descendencia. Es imposible que una cultura en teoría rica y civilizada (a su manera) sea imbécil hasta ese punto. Creo que Rothfuss quería meter originalidad como fuera posible y se inventó cuatro cosas y las juntó sin pensar. Porque no cuadra, porque una gente que tiene el sexo como algo tan normal que ni siquiera es tabú es imposible que no sea capaz de entender de dónde provienen los hijos.
  • La masacre de los falsos ruh: eso ya es más personal. Simplemente es un ataque directo a mi empatía con el personaje, y aunque entiendo en parte su salvajada (es decir, la entiendo como personaje torturado por sus recuerdos y tal, no que entienda esa acción en la vida real), se me hace complicado verle como el personaje de antes. A pesar de alguna que otra salvajada cometida en Tarbean en el libro anterior. Espero que Rothfuss se lo curre en el próximo para compensar ese rechazo.
  • Lo que ya he dicho antes: el apresurado retorno a la Universidad pasando super rápido por la corte del maer. Demasiadas cosas contadas en demasiado poco tiempo.




domingo, 24 de julio de 2011

Harry Potter and the Deathly Hallows Part2 - Crítica


Al fin ayer pude ver la última película de la saga, y a continuación va mi opinión.

SIN SPOILERS

La película arranca justo donde acabó la primera parte, sin recordatorios ni resúmenes ni nada por el estilo. Toda la acción que faltaba a su primera parte llega en este film para cerrar dignamente la saga. No es, vaya por delante, una película de Óscar, como no lo ha sido ninguna de las precedentes. Si la saga de Harry Potter se merece algún Óscar es más por su mérito para calar en los espectadores durante tantos años y por mantener un nivel aceptable de calidad dentro de un mercado donde se busca más el espectáculo fácil que los argumentos.
Harry Potter 7 parte 2 tiene un ritmo más lógico que su primera parte, ya que parte 2 empieza con tranquilidad y la acción va en aumento. Cierto es que durante el clímax hay largas secuencias sin acción, pero como corresponden al clímax dramático-argumental se aguantan bien. Me sorprendí cuando salí del cine y me di cuenta que no había mirado la hora ni una sola vez durante las dos horas largas de metraje. Como puntos negativos, hay una esquizofrenia manifiesta en actores y guionistas, puesto que en ciertas escenas los personajes encajan, son creíbles y tienen diálogos interesantes y en otras dan vergüenza ajena. Por otra parte, sí es cierto que falta un cierto mimo por los detalles, un mimo que hacía grandes las primeras películas de la saga y que a partir de la cuarta-quinta dejaron de dar.
El final es correcto, aunque un poco raro, ya veréis a qué me refiero cuando la veáis. El epílogo intenta recuperar un poco el aire de la primera película, y lo consigue bastante. Sin duda es mejor que su versión escrita.
Harry Potter 7 parte 2 es una buena peli, muy entretenida, algo confusa para quien no siga la historia, pero agradable de ver, con un final imperfecto pero en cierta medida satisfactorio.

NOTA SUBJETIVA: 7,5.
NOTA OBJETIVA: 7

***

CON SPOILERS:

COSAS QUE ME HAN GUSTADO:

Aberforth Dumbledore
  • Gringotts en general, la cámara con el hechizo multiplicador y la posterior huida a lomos del dragón, muy espectacular.
  • Abeforth Dumbledore, muy convincente en su papel de hermano amargado y al mismo tiempo sensato.
  • La llegada de Harry a la sala donde están escondidos los alumnos rebeldes, emociona lo suyo volver a ver a los compañeros del colegio, y el hecho que esta vez todos participan en el percal.
  • Luna Lovegood.
  • No me la imaginaba así, pero la Dama Gris no ha estado mal.
  • McGonagall y Flitwick en particular, y en general los demás profesores.
  • La preparación de las defensas, muy épica, y además con guiños a las otras películas, como la manía incendiaria de Seamus.
  • La sala de los menesteres y el fuego demoníaco, y la huida con escobas, inesperadamente grandiosa, espectacular y épica.
  • Severus Snape, su muerte y en particular el flashback del pensadero: más corto y simplificado que en el libro pero muy esclarecedor, emotivo y realmente bien realizado. Alan Rickman se sale por todos lados en ese flashback.
  • Los momentos posteriores al pensadero y el bosque prohibido, muy emotivos, sientes la tragedia.
  • Kings Cross está bien, pero también adolece de varios recortes importantes. De todas formas ahí están las menciones a la alma corrupta de Voldemort (el engendro diminuto está repugnantemente bien hecho), así como la opción de tomar el tren para ir "más allá" y el "compadécete de los vivos y los que viven sin amor".
  • El protagonismo de Neville y sus acciones heroicas.
Neville, herido, encarando a Voldemort
  • De la batalla final con Voldemort me quedo con la secuencia (inventada) de la lucha en pleno vuelo alrededor de Hogwarts, bien lograda y épica.
  • El momento de la familia Weasley llorando a Fred, y también a Lupin y Tonks, más emotivo que en el libro.
  • El epílogo me sorprendió agradablemente, pues esperaba un regusto vergonzoso como el que me dejó el libro en su momento, y sin embargo fue como rememorar realmente la primera película, con la ilusión de comenzar un curso en Hogwarts. Las caracterizaciones bastante bien acertadas en todos los casos.
COSAS QUE NO ME HAN GUSTADO

  • Voldemort: no me gusta la interpretación de Fiennes, ni el maquillaje (nunca me han gustado). Su actuación y su expresividad (aunque esto último quizá sea culpa del doblaje) dejan bastante que desear. Voldemort no da miedo, simple y llanamente.
  • Ginny Weasley: nunca en mi vida había visto una escena con una actriz en una pose tan estática, sin saber qué hacer (cuando se reencuentra con Harry). Esa no es Ginny (aunque soy consciente que Ginny en los libros sexto y séptimo era poco menos que un florero, muy diferente del quinto).
  • La batalla ha estado bien, pero me ha sabido a poco.
  • Todo el tema de la "muerte" de Harry, por no saber explicar al espectador qué es lo que está viendo. Cualquier espectador que no haya leído los libros termina la escena pensando que Harry no ha muerto gracias a la piedra de resurrección, cosa totalmente absurda: la piedra solamente sirve para que aparezcan sus seres queridos para acompañarle en la peor hora. Harry no muere porque cuando Voldemort resucitó en ese cementerio hace unos años lo hizo mediante la sangre de Harry, llena del hechizo protector de su madre, de forma que así como Harry se convirtió en un horrocrux involuntario cuando era pequeño, Voldemort se convirtió en algo similar al tomar la sangre de su adversario para resucitar: mientras Harry no muera, Voldemort no morirá, pero mientras Voldemort no muera, Harry no puede morir, porque parte del hechizo protector de Lily vive en Voldemort. Voldemort acaba destruyendo su propio fragmento de alma y Harry vuelve a "la vida", pero Voldemort ya es vulnerable y entonces puede morir al final.
  • A pesar que en el libro la escena (en un contexto diferente) es igual de idiota, el beso de Ron y Hermione es tan forzado que piensas: ¿y ahora a qué viene eso? Además, la química entre los dos personajes estaba más trabajada en parte 1. En parte 2 todo indica que Hermione siente algo por Harry y no por Ron, porque Ron hace de comparsa.
  • Me hubiera gustado ver a Voldemort incendiando a Neville, y no ese amago de escena épica que acaba en nada y encima con unas frases tan forzadas y tópicas, y peor regusto queda cuando compruebas que realmente la escena empieza muy bien y que la han cagado.
  • Kings Cross demasiado simplificado, no se habla del pasado de Dumbledore, crucial para entender al personaje. ¿Dónde está el Dumbledore que llora desconsolado como un niño delante de Harry mientras recuerda su terrible miedo a conocer la realidad: si él había sido el asesino de su hermana en la nefasta pelea que tuvieron Grindewald, Abeforth y él en el pasado? Por otra parte, en Kings Cross Harry debe perder el miedo a la muerte (cosa importantísima, porque de eso va la saga de Harry Potter) y reconocer que hay cosas mucho peores que morir, y de esa forma conseguir la determinación definitiva que le hará ser superior en todos los sentidos, especialmente en sentido moral, delante de Voldemort. Kings Cross es el paso de Harry a la adultez. ¿He visto yo eso en la película? NO.
  • La muerte de Bellatrix a manos de Molly Weasley. Ya no me gustó en el libro por ser moralmente negativa, pero además en la película le han quitado toda la épica.
  • La muerte de Bellatrix y Voldemort: ¿nos ponen sangre por doquier y esos se desvanecen como en un videojuego? Venga ya.
  • El duelo final de Voldemort y Harry. Por la manía de las lucecitas no queda claro cómo muere Voldemort. En el libro es muy claro y significativo: Voldemort utiliza el hechizo que le define, el asesino Avada Kedavra, mientras que Harry usa el hechizo que también le define, el Expelliarmus de defensa (no agresivo). Voldemort se mata a sí mismo porque la maldición asesina rebota (una vez más) y esta vez (al no tener más horrocruxes), acaba con la vida de Tom Riddle.
  • La poca epicidad de ese duelo final. En el libro es delante de todo el colegio, y es diez veces más épico, aunque con mucha menos "acción".
  • El "no ha pasado nada". ¿Donde está la alegría de verse libres de Voldemort? 

MEJOR ESCENA

Sin duda alguna, Severus Snape, en el flashback, llorando desconsolado con Lily muerta en sus brazos. 
Estremecedora. 

Y en general, todo el flashback.

Severus Snape y Lily Evans, con el pequeño Harry al fondo.

FIN SPOILERS


Bien, este es el fin de una saga. Al no ser de la "generación Potter" no me ha afectado tanto, pero sin duda esta saga será recordada, pese a sus altibajos considerables, como una buena saga de películas basada en una buena saga de novelas con una calidad demostrable y agradables de revisar en el futuro. Aunque, obviamente, para quien quiera enterarse realmente de lo que pasa y disfrutar el doble, mejor los libros que las películas.

viernes, 4 de marzo de 2011

Telejoyas: Polseres Vermelles

Los espectadores estamos hartos de tanta telebasura en la televisión.

Para defender según qué programas ya no se aguanta ni el manido recurso de la "libertad de expresión", el "experimento social", el "mostramos la realidad tal cual es" o el "si no lo quieres ver, cambia de canal".


Hay programas vomitivos, que los mires por donde los mires son dañinos para el ser humano, peor que una droga adulterada. De estos programas la televisión en España tiene muchos, y en particular, Telecinco. No hace falta ser un gran crítico para llegar a la conclusión que esta cadena de televisión es una de las peores que existen. Y encima no se atreven a cancelar el GH cuando la mayor parte de los países europeos ya se ha cansado de ese programa. No señores de Telecinco, los espectadores no queremos ver eso, dejad de autoengañaros/engañarnos diciendo que la "gente lo mira". No es verdad. La gente no lo mira, la gente queda secuestrada, esclavizada porque la mierda engancha. Pero "enganchar morbosamente" no quiere decir "ver libremente". Simplemente la porquería atrae más porquería, y en particular la parte oscura y morbosa de cada persona.
Si esos programas no existieran, la gente estaría mejor y sería más feliz. Y habríamos dado un paso adelante en la cultura.

Bien.

Ahora que ya me he deshaogado, vamos a la parte positiva, esperanzadora del asunto. La otra cara de la moneda. No la telebasura, sino la telejoya. Porque sí, existe.

Inauguro otra serie de entradas, destinadas a destacar aquellos programas o series de televisión que brillan en la palestra con luz propia, que ayudan a mejorar el día a día de los espectadores, que los instruyen tanto intelectualmente como espiritual o éticamente, que dan motivos para reflexionar, que son un canto a la esperanza, que dan una oportunidad al ser humano en lugar de lo que hace la telebasura (que lo retrata como la peor de las immundicias y de paso el propio programa se convierte en un foco más de esparcimiento de porquería).

Las entradas que dediqué a tres series: Conan el niño del futuro, Babylon 5 y La leyenda de Aang podrían ser etiquetadas como telejoyas, y a partir de hoy así estarán.

Hoy voy a hablar de otra telejoya, una serie, en este caso catalana.
Se llama Polseres Vermelles (en español, Pulseras Rojas).

Polseres Vermelles


Polseres vermelles (Pulseras Rojas) es una serie catalana que empezó a emitirse el 24 de enero de 2011, hace pocas semanas. Desde el primer capítulo el éxito fue desbordante. Y no se trata de una serie policíaca, ni de culebrones (aunque alguna pincelada hay), ni de intriga, ni de fantasía. Es una serie médica. Pero tampoco es una serie de hospitales corriente. Aquí los protagonistas no son los médicos, sino los pacientes. Concretamente, una pandilla de chicos entre 10 y 17 años.

Ficha técnica:

Producción: Filmax y TV3 (autonómica catalana)
Director y Productor Ejecutivo: Pau Freixas
Idea Original y Guión: Albert Espinosa
Actores y actrices principales:
Lleó - Àlex Monner 
Jordi -  Igor Szpakowski 
Cristina - Joana Vilapuig 
Roc - Nil Cardoner 
Ignasi - Mikel Iglesias 
Toni - Marc Balaguer 

Argumento:

Jordi llega al hospital. Sabe que tiene cáncer y sabe que tienen que amputarle una pierna. Pero tendrá mucha suerte: hará amistad con Lleó, otro chico con cáncer y con la pierna amputada. Lleó se aburre mucho en el hospital, porque hace tiempo que vive allí. Así que por consejo de un paciente amigo suyo, decide formar un grupo y Jordi será el primero en apuntarse. El grupo, como todos los grupos según le cuenta ese amigo, estará formado por el líder, el colíder (que sería líder si no estuviera el líder), el guapo, el listo, el imprescindible (que sin él no habría grupo) y la chica. Su símbolo seran las pulseras rojas que les ponen cuando tienen que operarles, y de las cuales Lleó, el líder, tiene ya unas cuantas.


Poco después el grupo de los Polseres Vermelles se completará con Cristina, una chica anoréxica, Ignasi, un "matón de colegio" que ha sido ingresado por un desmayo repentino, Roc, un niño en estado de coma, y Toni, un chico que ha sufrido un accidente de moto y que es un poco "especial". 

Todos tendrán que adaptarse a vivir en el hospital, lidiar con sus dolencias y también con sus problemas personales, y sobretodo encontrar la esperanza, la superación y la amistad para vivir plenamente la vida.

Valoración:

Es una serie que una vez has visto un episodio, o decides que no te gusta o te engancha sin remedio. Esta serie ha conseguido ser líder de audiencia de su zona horaria en Catalunya con solo 6 episodios emitidos. ¿Por qué?
La respuesta a esta pregunta está relacionada con Albert Espinosa, guionista de la serie que ha trabajado también en la película Cuarta Planta (que trata un tema muy muy similar) y en la más reciente Héroes. 
Albert Espinosa vivió en su propia carne muchas de las cosas por las que pasan estos muchachos ya que como ellos tuvo que vivir un tiempo en un hospital hace tiempo. Escribió un libro, El Món groc (El mundo amarillo) acerca de sus vivencias, y de este libro está adaptando capítulos para la serie.

La gracia del asunto es que es una serie "de hospitales" que parece a ratos una película ochentera tipo Los Goonies, con ese impagable tono pandillero. Logra mostrar el drama, la dureza de las enfermedades, así como la amistad, la lucha, la esperanza, todo a la vez, dando como resultado un rotundo "canto a la vida", y lo que es más importante, sin caer en la sensiblería barata. La serie no se recrea en los momentos dramáticos, los actores no sobreactúan para intentar transmitir sus emociones, sino que las dejan salir tal cual, resultando una actuación muy natural y al mismo tiempo amable, templada, sin histrionismos de ninguna clase. Cuando las cosas van mal, se rebotan, buscan la manera de tirar adelante y tiran adelante. Aquí es donde entran las tramas secundarias: cada chico tiene su enfermedad, pero también su contexto. Las familias son muy distintas entre sí: un abuelo que hace de padre y madre, una madre coraje, una madrastra con problemas familiares y un padre ausente, una hermana preocupada, una madre sobreprotectora... También habrá otros pacientes que interactuarán con el grupo, con más problemas y más historias.


La química entre los protagonistas es muy buena. Además, la serie cuenta con un componente "sobrenatural", que podría ser considerado spoiler, pero en todo caso no importa demasiado: uno de los chicos es capaz de comunicarse ¿telepáticamente? con el niño en coma, de forma que éste también participa en la trama activamente. Además, la voz en off del niño es la que nos va relatando diversos aspectos de cada capítulo y dando el marco adecuado para entender qué ocurre. Como se trata de una serie de hospitales y no de Expedientes X, este tema se sobreentiende y ya está, no se busca una explicación y el espectador lo asume como un recurso necesario de la trama. 

Creo que además trata con bastante acierto las complejidades de cada enfermedad y tambien las de cada caracter y personalidad. Por ejemplo, la anorexia de Cristina no es un simple "no quiero comer porque estoy gorda". A Lleó no le asusta tanto morir de cáncer como otras cosas por las que tiene que pasar. Ignasi, el "matón", pese que sabes de sobra que se va a convertir en "bueno" no deja de ser quien es por arte de magia. La serie descubre qué quiere decir ser diferente, vivir con algo que te limita y te frustra contínuamente, el (relativo) terror que puede inspirar la quimioterapia (es la primera vez que veo en pantalla una sesión de quimioterapia), o también como puedes enamorarte incluso dentro de un hospital, como puedes vivir aventuras si te propones vivirlas y como en un contexto de dolor puede aflorar lo peor pero también lo mejor de cada persona.


Es, en definitiva, una serie elegante, que mima su trama con delicadeza, equilibrando el dolor y la alegría y dejando siempre un buen sabor de boca, pese a que el avance del próximo episodio siempre pronostica nuevos retos y problemas en el futuro.
Como puntos negativos, es una serie a veces algo "prefabricada", en la que se sacrifica un poco de verosimilitud para potenciar otros aspectos como la compleja relación entre los protagonistas, pero esto último creo que justifica lo primero. Por otra parte, alguna interpretación queda algo forzada en algún momento, pero los chavales despiertan tal empatía que no importa demasiado.

Críticas de los medios

El primer punto a favor de la serie es que sus capítulos duran 43 minutos. ¿Por qué se empeña la ficción española en hacer capítulos interminables de 80 o 90 minutos con más relleno que contenido que en lugar de entretener aburren? Se agradece que en el primer capítulo de la serie no haya relleno, sino que todo lo muestra o bien sirve para crear la trama o es muy útil para reflexionar y emocionarse. Es más, en los 43 minutos del primer capítulo ha contado más y me ha hecho pensar más que cualquier otra serie nacional. -- Blog FormulaTV.com

No es una serie triste; emotiva y que conmueve, sí. Detallista y tierna, también. Una serie en la que se necesitan kleenex, también. Pero es tan intensa como realista y alentadora -- Periódico Avui

Os podemos decir que Polseres vermelles apunta a ser la mejor serie de ficción que se haya rodado en España en los últimos años y es carne de los mejores premios del sector. -- Cine365.com

Por último, en la página que tiene la serie en el Facebook hay una legión de fans, muchos de los cuales se sienten identificados con los personajes de la serie porque también tienen limitaciones físicas o han pasado temporadas largas en hospitales. Estos espectadores son los primeros a comentar que esta serie les emociona profundamente y les da enormes ganas de vivir y tirar adelante.

Puntuación

9 de 10

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El Nombre del Viento

Después de mucho tiempo vuelvo con otra crítica literaria. Hace poco me he terminado el libro El Nombre del Viento, de Patrick Rothfuss y, sinceramente, creo que merece una entrada completa para él.

EL NOMBRE DEL VIENTO




Autor: Patrick Rothfuss


Año: 2007


Características: Primera parte de una trilogía. La segunda parte saldrá publicada en 2011.


Género: Fantasía



Argumento:


«He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos.

»Me llamo Kvothe. Quizá hayas oído hablar de mí.»

Mi Crítica:

Después de un argumento como el anterior, lo mínimo es llenarse de curiosidad. Cuando lees eso en la solapa de un libro inmediatamente te entran ganas de saber más de la historia, al menos en mi caso. Lo cual quiere decir que probablemente se trate de una gran reseña para atraer lectores.

Luego vienen las críticas oficiales, que acostumbran a no andarse en términos medios: o intentan destruir una obra o la elevan hasta el séptimo cielo, como es este último caso. Cosa que significa normalmente que debes andarte con cuidado si te las crees, sobretodo si el autor es novel (que también es el caso).
Unos ejemplos de críticas para El Nombre del Viento:

«Patrick Rothfuss me ha recordado a Úrsula K. Le Guin, George R.R. Martin y J.R.R. Tolkien, pero en ningún momento he sentido que estuviera imitándolos. Sin duda El nombre del viento se convertirá en un clásico
The Times
(anda que no están manidas las referencias a Tolkien)

«Tan absorbente en una segunda lectura como lo es en la primera, este es el tipo de primera novela que la mayoría de los autores tan solo pueden soñar con escribir. El universo de la literatura fantástica tiene una nueva estrella
Publishers Weekly
(grandilocuente, ¿verdad?)

«El nombre del viento es una de las mejores historias contadas en cualquier tipo de medio durante la última década. Guárdelo en la estantería al lado de El señor de los anillos.»
The Onion A.V. Club
(y repetimos)

Si tuviera que guiarme con críticas como esas me hubiera tragado ya varios libros de la calidad "Dan Brown", peeeerooo... hubo una crítica que ciertamente sí me picó la curiosidad. Fue ésta:

«No sucede a menudo, pero El nombre del viento de Patrick Rothfuss sí es tan bueno como dicen las reseñas
Locus

Vaya por dónde. 
Así que después de remolonear durante unos meses, al final lo pillé en la biblioteca y me dispuse a darle una oportunidad.
Qué gran, grandioso acierto.
Por mi parte, sí lo pondría en la estantería al lado de ESDLA y de la Historia Interminable. 
Y sí, sí es tan bueno como dicen las críticas. 
Por una vez son ciertas de verdad. Qué pedazo de historia. Qué maravilla de narración y lenguaje. Hacía mucho tiempo que un libro no me atrapaba tanto, ni disfrutaba tanto con él, ni me sentía huérfano de libro al doblar la última página sabiendo que tendría (tendré) que esperar mucho tiempo para saber cómo continuaba la historia (los lectores empedernidos saben perfectamente cual es esa sensación) .

Vayamos al grano.
La historia que cuenta Rothfuss es una historia (probablemente) típica y no excesivamente original. Vaya esto por delante, aunque faltan dos volúmenes para cerrar la trilogía. Su argumento NO es lo nunca visto.
Lo que hace que gane puntos por encima de la mayoría de novelas de fantasía de los últimos tiempos es el gran trabajo del autor en el lenguaje, las palabras, el mimo en las expresiones, las descripciones, el rico y extenso vocabulario que sin embargo no afecta a una narración ágil, el hábil manejo de los tópicos literarios del género fantástico, el cariño que le tiene a los personajes, lo trabajados que estan la mayoría de ellos, tanto que muchos parecen reales...
Pero sin duda, el adjetivo principal es que es mágico. Es de esos pocos libros que tienen una magia especial, que provocan que no solamente los leas con interés sino que llegues a vivir con los protagonistas sus emociones y que entres de lleno dentro de la historia, del mundo, el paisaje y los lugares. Que no solamente leas batallas y diálogos y conspiraciones y montañas y valles y castillos. Que sea capaz de hablar también de la vida, de la belleza, de la lluvia, de la música (pocas veces he visto a un héroe músico), de las hojas del otoño... (la lectura de este libro ha sido comparado a menudo como una intensa caminata otoñal, en la que admiras los colores y los árboles pero tienes nostalgia por el fin del verano y la llegada del invierno).


Ahí sí que se puede medir (quizá no ganar) con los grandes, con ESDLA por ejemplo. Cuando leí ESDLA me fascinó que un tocho empezara casi como un cuento de hadas que te explican al calor de una hoguera, como Tolkien te iba transportando poco a poco a su mundo bello y agridulce, poderoso y a la vez sencillo. Cuando leí la Historia Interminable me fascinó la misma sensación al ver a Bastián sentado en la buhardilla de la escuela leyendo su libro mientras abajo iban pasando el tiempo y las clases.
Patrick Rothfuss lo ha vuelto a conseguir con su novela: su historia es prácticamente un "Érase una vez", contada en primera persona por el propio protagonista, y lo mejor: una historia que se intuye que no está terminada al momento de contarla. El escenario: immejorable. Una vieja posada con el sugerente nombre Roca de Guía, situada en un pueblo pequeño y aislado, un rincón al lado de una chimenea, un hombre que esconde su nombre, Kvothe, dispuesto a contar su verdadera historia por primera vez, y dos interlocutores dispuestos a escucharle: su enigmático sirviente Bast y el viajero y escribano Cronista, que pondrá por escrito la historia, es decir, el propio libro que lees.
Aquí ya se ven elementos de Tolkien y Ende, aunque no proceden ni afectan al argumento sino que son propios de la ambientación: he ahí el gran acierto de Rothfuss. De hecho, el libro entero transmite la misma sensación de calma tensa, y al mismo tiempo día otoñal y lluvioso, que el grandioso capítulo de ESDLA titulado "Una ventana al pasado" (cuando Gandalf le explica a Frodo en Bolsón Cerrado la historia de Sauron y el Anillo).

La narración se divide en dos tiempos que se van intercalando, más o menos como gran parte de la Historia Interminable: un tiempo presente en la posada donde se cuenta la historia, y un tiempo pasado que es la propia historia. La gracia del asunto es que el autor mezcla y dosifica muy hábilmente la información y la tensión, porque no solamente ocurren cosas en el pasado (la historia que cuenta) sino que también en el presente suceden hechos enigmáticos y perturbadores que se van entretejiendo y van dando pequeñas pistas de partes de la historia a las cuales Kvothe aún no ha llegado (lo cual te pone en tensión con el "qué va a pasar") y al mismo tiempo confirman la sensación que lo que está contando el personaje aún no ha terminado.

La línea argumental usa referencias muy variadas. Tolkien y Ende. Úrsula K. LeGuin también (su saga de Terramar y su archiconocida teoría de los nombres). Harry Potter (con su Hogwarts particular: la Universidad). Pero también hay similitudes con otros géneros, véase Oliver Twist de Dickens, o la picaresca del Lazarillo de Tormes, incluso algo del humor de Prattchett. Lo bueno es que ninguna de esas referencias es forzada ni desluce la obra, más bien al contrario.

El mundo presentado en la novela es un mundo medieval con aires celtas bastante típico. De todas formas, no se trata (al menos en esta primera parte) de un libro de "viajes" al estilo ESDLA o Eragon. La acción transcurre sobretodo en ciudades y localizaciones concretas, y si bien hay viajes, no son a lo desconocido (al menos hasta ahora). Tampoco es un libro de batallas entre ejércitos (al menos hasta ahora), sino de personajes que sobreviven en un mundo que les pone a prueba. El mundo de El Nombre del Viento también es muy realista, y puedes llegar a sentir el barro de los caminos. La magia está presente de formas bastante sutiles y no se muestra a cada momento, así que cuando aparece conlleva una subida de la tensión muy agradable.

Los personajes son muy sólidos y potentes. En particular, el protagonista. Así como Harry Potter aparece deslucido frente a los secundarios, aquí no. Kvothe es un grandioso personaje, muy atrayente, es inteligente, orgulloso e incluso obstinado, intrépido, muy hábil, heroico en algunas ocasiones, pero también muy humano, con miedos, inseguridades y muy vulnerable al daño externo, físico y psicológico. Es un personaje que si bien sabes que no va a morir mientras dure la historia porque es el mismo que la cuenta, sí que provoca que te preocupes por él y por lo que le ocurrirá a continuación.
Hay otros personajes importantes pero no quiero destripar nada del argumento.



En fin, una novela de fantasía de la buena, con un desarrollo de lo más atrayente, y si bien hay algun trozo que se alarga demasiado y se hace tedioso (eso lo tenía también ESDLA y en general cualquier libro de más de quinientas páginas), muy ágil de lectura.

Mi puntuación: 9 de 10.

Para terminar, un fragmento al azar:


Unas horas más tarde, el posadero, plantado en la puerta de la Roca de Guía, descansó la vista contemplando la oscuridad. Retazos de luz procedentes de las ventanas de la posada se proyectaban sobre el camino de tierra y las puertas de la herrería de enfrente. No era un camino muy ancho, ni muy transitado. No parecía que condujera a ninguna parte, como pasa con algunos caminos. El posadero inspiró el aire otoñal y miró alrededor, inquieto, como si esperase que sucediera algo.
Se hacía llamar Kote. Había elegido ese nombre cuidadosamente cuando llegó a ese lugar. Había adoptado un nuevo nombre por las razones habituales, y también por algunas no tan habituales, entre las que estaba el hecho de que, para él, los nombres tenían importancia.
Miró hacia arriba y vio un millar de estrellas centelleando en el oscuro terciopelo de una noche sin luna. Las conocía todas, sus historias y sus nombres. Las conocía bien y le eran tan familiares como, por ejemplo, sus propias manos.
Miró hacia abajo, suspiró sin darse cuenta y entró en la posada. Echó el cerrojo de la puerta y cerró las grandes ventanas de la taberna, como si quisiera alejarse de las estrellas y de sus muchos nombres.