viernes, 18 de noviembre de 2011

Carta a un político

¡Hola!

¿Qué tal los ánimos ante las elecciones?

He decidido enviarte esta carta porque me parece importante, ahora en estas fechas señaladas, recordarte ciertas cosas a las que muchas veces ni tú ni tus colegas prestáis demasiada atención.

Hay una gran crisis económica que cubre el mundo occidental desde hace ya algunos años. Se ha convertido en el principal foco de atención de todo el mundo y de los principales medios de comunicación. Es muy importante el hecho que mucha gente que vivía de forma “normal” haya caído debajo del umbral de la pobreza, que personas con casa y dinero lo hayan abandonado todo y tengan que vivir en la calle. Es preocupante ver tantos casos de corrupción que ahora salen a la luz porque se ha terminado la etapa de vacas gordas. Es inquietante el poder de las multinacionales y lobbies varios a nivel económico, y por ende, político.

Y es deprimente comprobar que la mayoría de las veces los políticos están atados de pies y manos, y que aquello que querrían mejorar se diluye en un mar de insinuaciones, presiones y fajos de billetes entregados más o menos legalmente.

  • Un buen presidente no quiere gobernar, quiere ayudar.
  • Un buen presidente sabe muy bien lo que quiere: mejorar la sociedad donde vive.
  • Un buen presidente es aquel dispuesto a dejarse la piel por lo que cree. Un buen presidente es aquel al que no le importa que los demás le crucifiquen vivo si con ello es capaz de conseguir su objetivo.
  • Un buen presidente es aquel tipo valiente que es capaz de decir NO a lo que no puede hacerse, ni siquiera con 100 millones de euros a ingresar en las Caimán esperándole.
  • Un buen presidente es aquel tipo visionario capaz de negarse a un negocio de miles de millones de euros porque sabe que en realidad va a provocar más desigualdad, y en su lugar lanzarse a proyectos que quizá no dan frutos a corto plazo pero son muy rentables y sostenibles a largo plazo.
  • Un buen presidente se lanza a por todas para reparar de forma legal todo tipo de injusticias sin importarle si pierde el puesto.
  • Un buen presidente es aquel que da poca importancia a la voz insistente de los que ya tienen mucho y en cambio es totalmente sensible a la voz desesperada de los que se arrastran en su lucha por vivir dignamente. 
  • Un buen presidente es aquel que tiene por más importantes a los trabajadores que curran 12 horas por un mísero sueldo, pocas vacaciones y un horario de mierda, que no todos los altos dirigentes empresariales que se sientan cada día detrás de un sillón para ver crecer sus ingresos. Un buen presidente sabe que por trabajar 12 horas al día se tiene que cobrar más que por trabajar 7. Un buen presidente sabe que una vivienda sencilla y digna no vale TANTOS millones ni tiene que ser necesario hipotecarse para pagarla. Un buen presidente sabe que un jugador de fútbol o de cualquier otro deporte de élite no vale TANTO dinero, ni mucho menos.
  • Un buen presidente sabe que la educación y la salud de los habitantes de su país son tan importantes como el empleo, y que ninguna de estas tres cosas puede tocarse demasiado.
  • Un buen presidente sabe que en época de crisis alguien tiene que apretarse el cinturón. Debe buscar quien necesita apretarlo y no pedir a todos los ciudadanos que lo hagan por un bien común, a pesar que muchos de esos ciudadanos sí necesiten pensar un poco en qué gastan su dinero. Pero esto puede enseñarse y puede aprenderse.
  • Un buen presidente, de ser necesario, sabe recortarse el sueldo un generoso porcentaje, él y todos sus colegas. Un buen presidente sabe decir “no” a viajes innecesarios, sabe decir “no” a coches de lujo, sabe decir “no” a cenas en restaurantes de precio vergonzoso porque es un despilfarro. Un buen presidente sabe decir “no” a intermediarios lameculos y es capaz de enviarlos al paro sin ningún remordimiento, sabe decir “no” a empresas ilegales aunque cuesten puestos de trabajo y protestas. Mejor que sean ellos que no los demás.
  • Un buen presidente es aquel que es capaz de salir en mangas de camisa y despeinado porque ha estado hasta tarde trabajando para solucionar un problema. Un buen presidente trabaja más que un becario de ser preciso. Un buen presidente es aquel al que le asustan los vestidos caros y odia aparentar, aquel que hace oídos sordos a los que le susurran que si no va impecable va a empeorar su imagen pública. Aquel que es capaz de comer normal cada día, ir en transporte público si hiciera falta, conocer la calle por haberla pisado y no por haberla mirado por la ventana o por la tele.
  • Un buen presidente sabe que lo mejor no es el progreso ni hacer crecer la riqueza del país, aunque a muchos pueda parecer una locura. Un buen presidente sabe que lo mejor para un país es saber administrar todos sus bienes para dar una vida digna a sus habitantes. El progreso por el progreso conduce a una catástrofe. Solamente un país donde la gente vive bien es un país apto para progresar. Un país en el que se intenta progresar a espaldas de sus habitantes, silbando para olvidar la pobreza y desigualdad de la gente, es un país que merece una recesión a la miseria.
  • Un buen presidente busca incansable los medios para mejorar esa administración de bienes. No puede hacerlo solo. Necesita la ayuda experta de los técnicos de cada especialidad, y no ministros que cambian de cartera como cartas de una baraja. ¿Cómo optimizar recursos? ¿Cómo reducir costes sin reducir calidad? ¿Cómo hacerlo sin infringir la ley ni practicar el egoísmo? Hay que buscar a ingenieros, economistas, científicos de los más variados campos, empresarios emprendedores, gente con ideas, filósofos, humanistas, religiosos… pero todos ellos de buena voluntad, alejados del poder y que no cuenten con influencias, sino simplemente con verdaderas ganas de mejorar la sociedad. Estos ayudaran a quien quiera ser un buen presidente.
  • Un buen presidente es aquel que es incapaz de aceptar jamás un soborno y que está dispuesto a abrir investigaciones ante cualquier hecho sospechoso de sus colegas, cesando fulminantemente a quien actúe ilegalmente para su propio beneficio.
  • Un buen presidente se olvida de los demás partidos excepto cuando le critican constructivamente o aportan ideas valiosas. Entonces les da las gracias y ya está. Jamás se lanza a una discusión vacía sobre si el contrincante lo hizo peor que él. Ni siquiera lo menciona de pasada, ni lo ironiza. Porque no es importante. Un buen presidente lo es porque lo demuestra, no por saber convencer a los demás que la oposición es peor que él.
  • Un buen presidente es capaz de explicar con palabras sencillas y de fácil comprensión cualquier cosa que se proponga hacer que afecte al resto de la sociedad. Es capaz de hacerlo continuamente, con regularidad y constancia, informando a los medios de comunicación de forma clara y transparente. De esta forma la gente, ante las decisiones difíciles que no contentan a todos encajará mejor aquellas que vayan en su contra. Simplemente porque verán la sinceridad y la transparencia de su presidente.
  • Un buen presidente lo es porque también es una buena persona, con su familia, sus amigos y en los lugares que frecuenta. Porque durante su vida ha tratado igual a sus superiores que a sus colegas o a la gente por debajo de él. Porque su forma de ser ha relativizado sus inevitables fallos, que toda persona tiene, porque ha sido capaz de aprender siempre de ellos, porque es humilde y trabajador.
  • Un buen presidente sabe cuando algo lo supera y no tiene miedo en pedir ayuda, ni siquiera a la oposición si de esta forma el problema queda superado. Un buen presidente sabe frenar a tiempo y decidir que es mejor que otro ocupe su puesto antes que el poder y el egoísmo del puesto lo dominen.


Y lo más importante:
  • UN BUEN PRESIDENTE es aquel que RECUERDA Y MEDITA todo lo anterior ANTES, DURANTE Y DESPUÉS de cada decisión que toma.

Quien no reúne las anteriores condiciones no puede ser un buen presidente ni merece ser elegido.

Tengo pocas esperanzas que haya algún (futuro) presidente así. Pero la esperanza no se pierde nunca.
¿Me sorprendes?

Atentamente,
Un ciudadano de tu país.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Bandas Sonoras (VII)

Después de un largo paréntesis vuelvo con otra entrada corta sobre bandas sonoras, para disfrutar un poco temas quizá no muy conocidos para el gran público (o temas conocidos que sí o sí hay que volver a escuchar de vez en cuando, para estar en paz con el universo ;)

1. Arrietty's Song (El tema principal de la película Arrietty y el mundo de los diminutos)

Se trata del tema principal de la última pequeña (por su duración) maravilla del Studio Ghibli, conocido principalmente por las películas del Viaje de Chihiro o el Castillo Ambulante entre muchas otras. El estudio de animación japonés, cuya figura más conocida es el director Hayao Miyazaki, produjo esta película, Arrietty y el mundo de los diminutos (en este caso dirigida por Hiromasa Yonebayashi), que se estrenó en España el mes pasado en unos pocos cines.

Tuve la suerte de ver la película en el Salón del Manga de Barcelona el día 1 de noviembre pasado, con la presencia de Cecile Corbel, la cantante y música francesa autora de la banda sonora, que antes del pase nos cantó con el arpa un par de canciones, una de ellas este tema. En Barcelona lo cantó solamente con el arpa y su voz y me atrevería a decir que le quedó incluso mejor que en el siguiente vídeo. Realmente tiene una voz espectacular, y su manejo del arpa es genial.
Además, la canción es de esas que sin saber cómo, acabas tarareando luego en el momento menos pensado.



2. I am the Doctor (uno de los temas principales de la serie británica Doctor Who)

Una serie sobre un Señor del Tiempo (un extraterrestre con forma humana que viaja en el tiempo y en el espacio a bordo de una máquina del tiempo con apariencia de cabina de teléfonos de la policia de los años 50) solamente podría habérsele ocurrido a los ingleses. Un argumento al principio tan descacharrante da pie a pensar en una serie cómica. Y si bien el sentido del humor está muy muy presente en Doctor Who, también lo está el drama, la tensión, el miedo, el sentido de la aventura, y la épica heroica.

Este tema, tocado por la Orquestra de la BBC es un gran ejemplo de ello, es el tema del personaje principal, y vamos a destacar varios momentos: el minuto 1:41 con ese genial cambio de ritmo, el minuto 2:15 con el grandioso coro y el minuto 3:11 con ese ¿vals? majestuoso que le da el punto álgido a tan brillante pieza.



sábado, 1 de octubre de 2011

Meme de libros

Como siempre he hecho memes ajenos, hoy he querido fabricarme uno de libros, para variar un poco. 
Si alguien quiere seguirlo, tiene mi permiso para hacerlas todas o solamente escoger las preguntas que quiera, ya que son muchas :P
  1. Tu libro favorito. Tengo dos empatados y sin posibilidad de desempate: el Señor de los Anillos de Tolkien y la Historia Interminable de Michael Ende.
  2. Un libro de aventuras. Hay varios. Viaje al centro de la Tierra, de Julio Verne, la Isla del Tesoro, de Stevenson, o Colmillo Blanco, de Jack London.
  3. Un libro de terror. De los que he leído, Cementerio de animales, de Stephen King. No pude terminarlo por miedo.
  4. Un libro de fantasía. No puedo hacer otra cosa que repetir los dos del número 1.
  5. Un libro de misterio. Voy a poner dos: Diez negritos, de Agatha Christie, y El perro de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle. Dos grandes relatos enigmáticos muy bien tejidos.
  6. Un libro de ciencia ficción. De los que he leído... Viaje alucinante (Destino cerebro), de Isaac Asimov. Asimov hizo la novelización de la película Viaje alucinante, y como no le gustó porque había muchas incoherencias científicas, hizo su propio remake, contando una historia similar, pero a su manera. Decir que le salió muy bien, una historia ambientada en una supuesta “guerra fría” futura entre Rusia y EEUU. Otro que me gustó fue Cita con Rama, de Arthur C. Clark.
  7. Un libro de ficción histórica. De los que he leído, que no son muchos… un par: Los pilares de la tierra de Ken Follett (Edad Medieval) y La reina sol, de Christian Jacq (Antiguo Egipto).
  8. La mejor saga de libros. Vamos a decir Harry Potter, pese a todos sus altibajos. Para poner otra, la Torre Oscura, que también tiene sus propios altibajos.
  9. El primer libro que recuerdas haber leído. Probablemente haya leído algunos cuentos infantiles, pero libro “libro”, El secret de les màquines (El secreto de las máquinas), de Barco de Vapor.
  10. Un clásico (antes de 1950) que te haya gustado. Pues dejando de lado los que ya he puesto en el apartado de “aventuras”, las Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, y Los Miserables, de Victor Hugo, este último una pedazo de obra maestra. Y de regalo dos más: El fantasma de Canterville (y otros cuentos) de Oscar Wilde, y Drácula de Bram Stoker.
  11. Un libro para verano. Uno de aventuras sin muchas complicaciones… mmm… Rescate en el tiempo, de Michael Crichton.
  12. Un libro para otoño. El Señor de los Anillos (para empezarlo en otoño).
  13. Un libro que te haya hecho llorar. Mmm… Me han emocionado muchos finales de libros, pero vamos a referirnos a libros “dramáticos”. Marina, de C.R. Zafón, sería un buen ejemplo.
  14. Un libro que te haya hecho reír. Mort y cualquiera de las otras  novelas de Mundodisco (que no he leído muchas, pero sí algunas) de Terry Pratchett. Del mismo autor, la saga del Éxodo de los Gnomos. Son geniales para curar malos rollos.
  15. Un libro que no has comprendido. No lo he leído entero, pero los fragmentos leídos de Alicia en el País de las Maravillas siempre me han parecido bastante liosos.
  16. Un libro que no has podido terminar. L’home que explicava històries (El hombre que contaba historias) de Rabih Alameddine. Está aparcado ahí desde hace años. Se me hace muy pesado y lioso.
  17. Tres libros de tu autor favorito. Como tengo dos, voy a decir seis libros. De Tolkien: El Silmarillion, El Señor de los Anillos y Hoja de Niggle. De Michael Ende, la Historia Interminable, Momo y, a pesar de lo surrealista, El espejo en el espejo.
  18. Un  libro que odies. El Código da Vinci, de Dan Brown. Odio que me tomen el pelo de una forma tan descarada.
  19. Un libro muy raro. Bosque Mitago, de Robert Holdstock (te va envolviendo de una forma tan... especial que tienes que levantar la vista para asegurarte que estás en tu casa. Sin embargo es un clásico de la fantasía, un poco olvidado eso sí), o De la ceniza volverás, de Ray Bradbury. Por surrealista podría poner El espejo en el espejo, de Michael Ende.
  20. Un libro muy original (que no es lo mismo que raro). Podría repetir la Historia Interminable por sus juegos metaliterarios, pero voy a decir El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon, con un chaval autista como narrador, y encima superdotado, y sus capítulos numerados según los números primos.
  21. Un libro que te da vergüenza admitir haber leído (y que te gustó). He leído (“modo culpable on”) la saga Crepúsculo. No es que me haya entusiasmado, pero en algunos momentos ha estado bien. Por otra parte, curiosamente también de vampiros, admito haber leído con gusto, y de mayor, algunos títulos del Pequeño Vampiro, para recordar viejos tiempos. (“Modo culpable off”).
  22. Un libro que te haya sorprendido para bien. Atlantis, de David Gibbins. Pese a ser un best-seller ligero con personajes totalmente planos, la idea de una Atlántida realista más allá de los hombrecitos verdes y los atlantes de toda la vida estuvo muy bien.
  23. Un libro que te haya sorprendido para mal. Recuerdo uno de la muy entretenida saga juvenil de Alfred Hitchcock y los Tres Investigadores: El perro invisible. Un libro que empieza muy bien y termina con un WTF de campeonato.
  24. Un lugar literario donde vivir. O la Comarca o Rivendell de la Tierra Media.
  25. El mejor personaje protagonista. Kvothe, del Nombre del Viento, de Patrick Rothfuss. Otro sería el detective y agente especial del FBI Aloysius Pendergarst, de la saga de libros de Douglas Preston i Lincoln Child, un tío realmente fuera de serie. ¿Para cuando una película o serie?
  26. El mejor villano/antagonista literario. Hay varios… mmm… Dolores Umbridge de la saga Harry Potter, Javert en los Miserables, los Hombres Grises de Momo (ríete tú del Agente Smith)... entre otros.
  27. El libro con un final más satisfactorio (alegre o triste). Hay varios. El final del Señor de los Anillos y el de la Historia Interminable son para mí perfectos. Otro sería… el final de la Torre Oscura (con sus altibajos, la saga creo que tiene el único final posible que es coherente de verdad con todo el universo que ha creado King). El final de la saga Harry Potter también me gustó (no así el epílogo).
  28. Un libro reciente que se convertirá en un futuro clásico. El Nombre del Viento, de Patrick Rothfuss.
  29. El libro que te has leído más veces. No lo sé, creo que El Señor de los Anillos, pero no estoy seguro.
  30. Un libro cuyo género no te atrae pero te ha gustado. El libro que me estoy leyendo ahora (Featherstone, de Kirsty Gunn) está en las antípodas de lo que acostumbro a leer, pero tiene un “no sé qué” que me obliga a seguir leyendo, pese a que no entrará en mi lista de favoritos. Pero, por ejemplo, contiene la mejor descripción de un amanecer en un pueblo que he leído nunca.
  31. Un libro que haya calado hondo. Fahrenheit 451 de Ray Bradbury y el Principito de Exúpery.
  32. Aún más que el anterior, un libro que cambió tu vida o tu forma de ser. La Historia Interminable y Momo, ambos de Michael Ende. Debo a ellos parte de mi actual personalidad. Por ser cristiano, obviamente no puedo olvidarme de la Bíblia, pero siempre me he resistido a considerarla “un libro más entre los otros”, así que va como aparte.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Meme de películas

Hoy una de listas, que siempre viene bien.
Meme copiado del blog La luz de Valinor, a su vez copiado del blog de Selerkala.

1. Tu película favorita: No tengo una en concreto, por decir algo... Encuentros en la tercera fase, de Spielberg, pero hay muchas más.

2. Una película que odies: Que haya visto, Eragon. ¡Cómo pueden haber hecho semejante despropósito! Que no haya visto... cualquiera del cine patrio barriobajero y casposo.

3. Una película que te asustó: No he visto muchas de terror, así que diré Los Otros, que es la única de este género que vi en un cine. Solo, y en sesión golfa. Y no me arrepiento :P

4. La última película que viste en el cine: Súper 8. Me gustó bastante, aunque el bicho no tiene carisma alguno y la peli no resiste ni un intento de comparación con las pelis ochenteras que homenajea. Pero incluso así, los chavales lo hacen muy bien, la historia personal de ellos no está mal, el ritmo es muy bueno y los efectos especiales molan.

5. Una película que te prestaron: Appleseed (un anime japonés de ciencia ficción).

6. Una película que viste en una cita: ...

7. Una película de uno de tus directores favoritos: No me gustan directores sino películas. Sin embargo, Spielberg me cae bien (en general). Para no repetir la del nº 1, diré Parque Jurásico, un clásico instantáneo que hizo soñar a toda una generación.

8. Una película que no debió tener secuela(s): La historia interminable. La primera ya es una adaptación pésima, pero las demás son el infierno cinéfilo, en especial la monstruosidad de la tercera.

9. Una película que viste en grupo: Unas cuantas. Para la Comunidad del Anillo fuimos 17 si no recuerdo mal... :P

10. Una película en la que te quedaste dormido: Que yo recuerde nunca me he quedado dormido con una película. Alguna peli soporífera, sin embargo,... la Brújula Dorada recuerdo que me aburrió soberanamente. A pesar del oso arrancándole la mandíbula al otro oso.

11. Una película que te hizo reír: La Máscara, de Jim Carrey.

12. Una película que te hizo llorar: La tumba de las luciérnagas, de Isao Takahata. Sin duda es firme candidata a la película más triste de la historia del cine. Y es de dibujos animados. Y no me atrevo a volver a verla. Igual me da una depresión o algo.

13. Una película que te hizo enojar: Podría repetirme con la abominable tercera parte de la Historia Interminable, pero para cambiar un poco, diré Conan el Bárbaro (la original). No me gustó nada, odio a los personajes violentos que no tienen ningún tipo de moralidad. Y aunque el material original en el que se basa ya es así, ni como película tiene muchos alicientes. La banda sonora quizá, esa sí que está bien.
Prefiero mil veces al Chuache en Terminator, por lo menos ahí la cosa tiene un sentido y da para reflexionar.

14. Una película que no terminaste de ver, pero quieres hacerlo: Bailando con lobos.

15. Una película de tu infancia: Mmm... recuerdo vagamente una peli de mi más tierna infancia, luego hay un espacio en blanco hasta la Bella y la Bestia, y después un atracón de pelis ochenteras. Pero antes de éstas me gustaba mucho una de dibujos llamada los Mosqueteros del Espacio, de la que recuerdo sobretodo un tren espacial que viajaba por la galaxia.

16. Una película con tu actor/actriz favorito: No tengo un actor/actriz predilecto por encima de los demás, pero me gusta mucho el dúo Christopher Lloyd y Michael J. Fox en Regreso al Futuro. En el caso de actrices, Jodie Foster me cae bastante bien, así que diré Contact (aunque podría haber dicho el Silencio de los corderos).

17. Una película que te hubiera gustado vivir: Para no decir lo obvio (El Señor de los Anillos), ni repetirme (Encuentros en la Tercera Fase), diré... mmm... los Goonies.

18. Una película con la que te sentiste identificado: no hay ninguna en concreto. Siempre tiendo a analizar las películas para encontrar sus mensajes y aplicabilidades. En todo caso, podría mencionar Spiderman II (los conflictos internos de Peter Parker).

19. Una película que es tu placer culpable: Las pelis de Detective Conan, en especial la 5 y la 13. Y de regalo otra: Mary Poppins. Cursi y tal, pero anda que no mola el baile en los tejados y toda la ambientación en general. Es una peli que inspira buen rollo por los cuatro costados.

20. Una película que quisieras no haber visto: La verdad sobre el caso Savolta, basada en la novela de Mendoza. La vi en el instituto y no me gustó nada.

21. Una película que viste solo(a): Muchas. Yo que sé... Acorralado (Rambo I). Pensaba que no me gustaría (por aquello de los “héroes” violentos y amorales de antes) pero me encantó, porque no se parece en nada al posterior tópico del “tío cachas que se carga a todo el mundo sin pestañear”. Las otras de Rambo no las pienso ver, pero la primera es una pequeña obra maestra. Me encanta el diálogo final entre Rambo y el coronel Trautman.

22. Una película que te decepciono: (Se entiende "decepcionar" como un "bluff", no como algo necesariamente horrendo). Indiana Jones y la Calavera de Cristal. Es un quiero y no puedo. Lo que no impide que disfrutara a lo grande la absurda escena de la nevera, o las escenas más “Indy” como la de la biblioteca.

23. Una película cuya banda sonora te haya gustado: El secreto de la piràmide (El joven Sherlock Holmes). La banda sonora es una obra maestra (y el resto de la peli... una grandiosa aventura)

24. Una película que te dio una lección: Bella. De humildad y del qué hago por los demás.

25. Una película que no pudiste ver en el cine: King Kong de Peter Jackson... Debió ser algo espectacular.

26. Una película que hace tiempo quieres ver, pero aun no lo haces: Alguna de Studio Ghibli que no haya visto. Por ejemplo, Ponyo en el acantilado. Me tira para atrás el hecho que sea infantil, aunque Totoro me gustó mucho... no sé, siempre es la duda inicial.

27. Una película que viste varias veces: Tengo varias. Por decir alguna que no haya dicho... Jungla de Cristal.

28. Una película que siempre recomiendas: No recomiendo muchas pelis que yo recuerde... pero ahora por ejemplo recomendaría el Viaje de Chihiro. Me parece una obra maestra. Y si no... pues Cadena perpetua, o Pena de muerte.

29. Tu remake favorito: ¿El Señor de los Anillos vale? Si es que no, pues... El increíble Hulk (2008), respecto a Hulk (2003). Normalmente me gustan más las pelis con más fondo, pero en este caso el dinamismo y la actuación de Edward Norton me ganaron.

30. Una película que planees pronto en el cine: Pues el Hobbit cuando se estrene... y más cerca... me interesa la de Tintín de Spielberg, pero no sé si al final iré a verla. Aunque interesarme, me interesa.

domingo, 4 de septiembre de 2011

INDIGNADOS (SEGUNDA PARTE)

Hace meses abrí mi primera entrada respecto a todo el movimiento de indignación que se ha extendido como la pólvora por gran parte de Europa e incluso en algunos países árabes (junto con la denominada Primavera Árabe). 
He tardado en poner la segunda, porque la complejidad de la situación es tal que no estoy seguro de poder abarcarla correctamente de una forma un poco general. Pero allá vamos.

El mundo ha cambiado desde esa primera entrada. Y bastante. 

Acampadas en Andalucía
Lo que nació como un movimiento pacífico y dinámico, con mucha ilusión y empeño, quedó pronto manchado por la violencia, a costa de una policía intentando desalojar plazas, de grupos de indignados que no eran indignados de verdad y se liaban a golpes, y de gente que mezcló sus ideas políticas más radicales con todo el meollo e intentó hacerlas prevalecer antes que el consenso para avanzar en el proyecto. 


Cargas policiales contra los indignados

Por otro lado, estos últimos meses hemos visto como en los países del norte de África y en el Oriente Próximo miles de rebeldes se han alzado también, en su caso contra sus gobernantes dictadores, exigiendo su marcha del poder. Estas rebeliones han tenido su premio de forma rápida y sin apenas violencia en algunos casos (Egipto, relativamente), han llegado a su conclusión mediante una terrible guerra civil de futuro aún incierto (Libia) o aún están bañadas en sangre (Siria).

Protestas en Siria

No me sorprende.

Poco a poco, se ha ido repitiendo la historia. 
A lo largo de los siglos cualquier acto “revolucionario” para intentar cambiar el funcionamiento de la sociedad empieza con buena intención, evoluciona con desconfianza, se mancilla con agresividad, unos no se creen lo que prometen los otros, otros solamente saben ver los errores de los primeros y no sus intentos positivos y la cosa va derivando, no en un cambio de sociedad global, sino en una revolución ideológica sostenida por una facción de esa sociedad.

La gente aguanta y aguanta pasivamente todo lo que le echan mientras no le afecte de forma directa, o hasta que logra ponerse en contacto con mucha más gente que piensa igual que ella. Y cuando las cosas están suficientemente graves como para afectar incluso a los que viven relativamente bien, entonces de golpe todo el mundo quiere soluciones, las quiere “ya” y no soporta ningún fallo, se harta de criticar a cualquiera que le parezca que se pasa de la raya o que no hace lo suficiente. 
El problema de esto es que para cambiar realmente un modelo de sociedad no basta con que un político tome “buenas medidas”. 
Primero porque no hay ningún político que sea capaz de contentar a todo el mundo ni de hacer milagros en pocos días. 
Segundo, porque en una situación de precariedad todo el mundo intenta mirarse el ombligo y olvidar a los demás, porque “ayudar a la gente” es algo que al parecer solo te puedes permitir cuando vives bien.  

De ahí que empiecen los “movimientos revolucionarios” de todos los que no tienen nada que perder y que “defienden a los pobres” (es decir, a sí mismos) con las medidas que haga falta. Cuando alguien intenta discutir los malos modos y la violencia, la excusa es perfecta: estamos en la miseria, los malos son los de arriba y nosotros solamente intentamos sobrevivir. Tenemos derecho a “liarla”. El problema es que entonces se legitiman malos actos con buenas razones. Y todo se va al garete.

Disturbios en Londres
Porque esta revolución ideológica poco a poco va perdiendo su ideología, que queda vacía, y simplemente es usada de bandera sin significado para justificar actos violentos que son simplemente producto reaccionario de otros actos violentos, simples venganzas e intolerancias escudadas en un supuesto “yo tengo razón porque soy pobre y tu eres el malo porque eres más rico que yo y no tienes derecho a criticar mi actitud porque harías lo mismo en mi lugar”. Frase que parece justa vista de forma superficial y que en realidad esconde una falsedad e intolerancia alarmante.

Por el camino se ha ido perdiendo toda la gente que creía de verdad en el cambio a mejor, toda la gente mejor preparada para afrontarlo de forma ideológica, más “sabia”, pero por desgracia poco “aguerrida” para soportar la presión del choque de mentalidades. Todos acaban siendo víctimas de sus propios errores, y la cosa puede llegar a acabar en catástrofe. Una catástrofe que dura hasta que el caos ya no se puede aguantar ni por los que lo empezaron, cuando todos ya están cansados y se modela, por PURA NECESIDAD DE SUPERVIVENCIA un “nuevo” sistema que no necesariamente es mejor que el anterior contra el cual se había empezado a luchar, pero que vuelve a poner las cosas “en su sitio”, alimentando otra vez las desigualdades para que tiempo después la cosa vuelva a empezar.

Gente buscando trabajo durante el Crack del 29
El ejemplo perfecto: la crisis del 1929 se parece bastante a la actual, y la gente de entonces logró salir de ella. Pese a las diferencias evidentes con la actual (era un sistema capitalista algo distinto del de ahora, y mucho más ingenuo porque creía que la economía de mercado se reajustaba sola), el crack del 29 no se terminó de la forma correcta, de la misma forma que no se está trabajando bien esta crisis actual. La Gran Depresión dio paso a “otro sistema nuevo”, que de nuevo no tenía nada, para salir de una situación insostenible, con lo cual, después de unas cuantas décadas, hemos tenido otras crisis, simplemente porque no se solucionaron los problemas de fondo y lo único que se consiguió fue restablecer el orden y la “normalidad”, pero no se destruyó el origen de tal crisis.

En definitiva, cuando la sociedad es incapaz de darse cuenta de lo que pasa y deja que la degradación social se haga insostenible, los más pobres de todos los afectados son los que normalmente llegan a la violencia, por pura desesperación i falta de cultura, empeorando muchísimo más la situación en lugar de arreglarla, alzándose en guerras de “pobres contra ricos” que por un lado tienen su parte de “justicia”, pero por otro lado no son más que la consecuencia de la frecuente ineptitud de la especie humana para solucionar sus propios problemas, y que de ningún modo ayudan a la verdadera curación de todo el sistema. 
Ninguna revolución violenta ha conducido a un mundo mejor, porque los muertos dejados por el camino manchan sin remedio todo el proceso y son semilla de nuevos enfrentamientos futuros.

Todo lo dicho hasta ahora no es solamente una teoría, sino que es un retrato de la “revolución” actual (o de lo que podría llegar a ser y esperemos que no se cumpla), y también es un retrato de TODAS las “revoluciones” históricas hasta hoy, la francesa del siglo XIX sin ir más lejos. Es así y siempre ha sido así.

Asamblea Nacional (1798), el inicio de la Revolución Francesa
Conflictos violentos durante la Revolución Francesa
La pregunta es:

¿Qué es lo que fracasa en todos estos intentos de mejorar el mundo?
¿Porque muchas revoluciones acaban mal?
¿Acaso no está bien rebelarse y luchar por un mundo mejor? 
 ¿Hemos de agachar la cabeza y dejar que nos pisoteen?
¿Dónde están los fallos de todo esto?

Lo que creo respecto a esto llegará en una tercera entrada de Indignados.

lunes, 22 de agosto de 2011

¿Ciencia ficción? ¿Fantasía? (II)

Para desencallar el blog, hoy vengo con otra entrada sobre las maravillas que nos depara la naturaleza o el propio ser humano, a veces tan espectaculares que cuesta creer. Para recordar el primer comentario sobre el tema, pinchad aquí.

1. Clamidosaurio o lagarto con chorreras (Chlamydosaurus kingii)

Se trata de un réptil australiano con un aspecto casi draconiano. En internet suele confundirse con otros lagartos como Draco maculatus o lagarto volador. El clamidosaurio mide un metro (con la cola) y es insectívoro. Utiliza la membrana que tiene alrededor del cuello para asustar a sus depredadores o para impresionar.



2. Palacio de Potala en Lhasa (Tibet)

Construido con piedra y madera durante el siglo VII dC con el nombre de Palacio del Monte Rojo, es la residencia de los Dalai Lama desde el siglo XVII, cuando fue reconstruido después de siglos de abandono. Su nombre deriva del sánscrito y significa "Isla donde vive el Buda de la Misericordia". Está formado por el Palacio Blanco, la Casa Roja, la sala para los restos de los Dalai Lama pasados y los dormitorios blancos de los bonzos (monjes budistas). Impresiona esa construcción gigantesca, casi de país legendario. Está en lo alto de la montaña Hongshan, a 3700 metros sobre el nivel del mar, y ocupa una superfície de 410000 metros cuadrados. Tiene mil habitaciones. Es patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1994.


3. Lago de lava (volcán Nyiragongo)

Una peligrosa maravilla de la naturaleza situada en este volcán de la región del Parque Nacional de Virunga, en la República Democrática del Congo. Peligrosa porque el volcán se encuentra a solo 16 quilómetros de Goma, una ciudad con más de medio millón de habitantes, y que ha padecido en algunas ocasiones los caprichos de la montaña de fuego.

Esta última foto es propiedad de National Geographic.


Otro día más, espero que haya gustado.

domingo, 24 de julio de 2011

Harry Potter and the Deathly Hallows Part2 - Crítica


Al fin ayer pude ver la última película de la saga, y a continuación va mi opinión.

SIN SPOILERS

La película arranca justo donde acabó la primera parte, sin recordatorios ni resúmenes ni nada por el estilo. Toda la acción que faltaba a su primera parte llega en este film para cerrar dignamente la saga. No es, vaya por delante, una película de Óscar, como no lo ha sido ninguna de las precedentes. Si la saga de Harry Potter se merece algún Óscar es más por su mérito para calar en los espectadores durante tantos años y por mantener un nivel aceptable de calidad dentro de un mercado donde se busca más el espectáculo fácil que los argumentos.
Harry Potter 7 parte 2 tiene un ritmo más lógico que su primera parte, ya que parte 2 empieza con tranquilidad y la acción va en aumento. Cierto es que durante el clímax hay largas secuencias sin acción, pero como corresponden al clímax dramático-argumental se aguantan bien. Me sorprendí cuando salí del cine y me di cuenta que no había mirado la hora ni una sola vez durante las dos horas largas de metraje. Como puntos negativos, hay una esquizofrenia manifiesta en actores y guionistas, puesto que en ciertas escenas los personajes encajan, son creíbles y tienen diálogos interesantes y en otras dan vergüenza ajena. Por otra parte, sí es cierto que falta un cierto mimo por los detalles, un mimo que hacía grandes las primeras películas de la saga y que a partir de la cuarta-quinta dejaron de dar.
El final es correcto, aunque un poco raro, ya veréis a qué me refiero cuando la veáis. El epílogo intenta recuperar un poco el aire de la primera película, y lo consigue bastante. Sin duda es mejor que su versión escrita.
Harry Potter 7 parte 2 es una buena peli, muy entretenida, algo confusa para quien no siga la historia, pero agradable de ver, con un final imperfecto pero en cierta medida satisfactorio.

NOTA SUBJETIVA: 7,5.
NOTA OBJETIVA: 7

***

CON SPOILERS:

COSAS QUE ME HAN GUSTADO:

Aberforth Dumbledore
  • Gringotts en general, la cámara con el hechizo multiplicador y la posterior huida a lomos del dragón, muy espectacular.
  • Abeforth Dumbledore, muy convincente en su papel de hermano amargado y al mismo tiempo sensato.
  • La llegada de Harry a la sala donde están escondidos los alumnos rebeldes, emociona lo suyo volver a ver a los compañeros del colegio, y el hecho que esta vez todos participan en el percal.
  • Luna Lovegood.
  • No me la imaginaba así, pero la Dama Gris no ha estado mal.
  • McGonagall y Flitwick en particular, y en general los demás profesores.
  • La preparación de las defensas, muy épica, y además con guiños a las otras películas, como la manía incendiaria de Seamus.
  • La sala de los menesteres y el fuego demoníaco, y la huida con escobas, inesperadamente grandiosa, espectacular y épica.
  • Severus Snape, su muerte y en particular el flashback del pensadero: más corto y simplificado que en el libro pero muy esclarecedor, emotivo y realmente bien realizado. Alan Rickman se sale por todos lados en ese flashback.
  • Los momentos posteriores al pensadero y el bosque prohibido, muy emotivos, sientes la tragedia.
  • Kings Cross está bien, pero también adolece de varios recortes importantes. De todas formas ahí están las menciones a la alma corrupta de Voldemort (el engendro diminuto está repugnantemente bien hecho), así como la opción de tomar el tren para ir "más allá" y el "compadécete de los vivos y los que viven sin amor".
  • El protagonismo de Neville y sus acciones heroicas.
Neville, herido, encarando a Voldemort
  • De la batalla final con Voldemort me quedo con la secuencia (inventada) de la lucha en pleno vuelo alrededor de Hogwarts, bien lograda y épica.
  • El momento de la familia Weasley llorando a Fred, y también a Lupin y Tonks, más emotivo que en el libro.
  • El epílogo me sorprendió agradablemente, pues esperaba un regusto vergonzoso como el que me dejó el libro en su momento, y sin embargo fue como rememorar realmente la primera película, con la ilusión de comenzar un curso en Hogwarts. Las caracterizaciones bastante bien acertadas en todos los casos.
COSAS QUE NO ME HAN GUSTADO

  • Voldemort: no me gusta la interpretación de Fiennes, ni el maquillaje (nunca me han gustado). Su actuación y su expresividad (aunque esto último quizá sea culpa del doblaje) dejan bastante que desear. Voldemort no da miedo, simple y llanamente.
  • Ginny Weasley: nunca en mi vida había visto una escena con una actriz en una pose tan estática, sin saber qué hacer (cuando se reencuentra con Harry). Esa no es Ginny (aunque soy consciente que Ginny en los libros sexto y séptimo era poco menos que un florero, muy diferente del quinto).
  • La batalla ha estado bien, pero me ha sabido a poco.
  • Todo el tema de la "muerte" de Harry, por no saber explicar al espectador qué es lo que está viendo. Cualquier espectador que no haya leído los libros termina la escena pensando que Harry no ha muerto gracias a la piedra de resurrección, cosa totalmente absurda: la piedra solamente sirve para que aparezcan sus seres queridos para acompañarle en la peor hora. Harry no muere porque cuando Voldemort resucitó en ese cementerio hace unos años lo hizo mediante la sangre de Harry, llena del hechizo protector de su madre, de forma que así como Harry se convirtió en un horrocrux involuntario cuando era pequeño, Voldemort se convirtió en algo similar al tomar la sangre de su adversario para resucitar: mientras Harry no muera, Voldemort no morirá, pero mientras Voldemort no muera, Harry no puede morir, porque parte del hechizo protector de Lily vive en Voldemort. Voldemort acaba destruyendo su propio fragmento de alma y Harry vuelve a "la vida", pero Voldemort ya es vulnerable y entonces puede morir al final.
  • A pesar que en el libro la escena (en un contexto diferente) es igual de idiota, el beso de Ron y Hermione es tan forzado que piensas: ¿y ahora a qué viene eso? Además, la química entre los dos personajes estaba más trabajada en parte 1. En parte 2 todo indica que Hermione siente algo por Harry y no por Ron, porque Ron hace de comparsa.
  • Me hubiera gustado ver a Voldemort incendiando a Neville, y no ese amago de escena épica que acaba en nada y encima con unas frases tan forzadas y tópicas, y peor regusto queda cuando compruebas que realmente la escena empieza muy bien y que la han cagado.
  • Kings Cross demasiado simplificado, no se habla del pasado de Dumbledore, crucial para entender al personaje. ¿Dónde está el Dumbledore que llora desconsolado como un niño delante de Harry mientras recuerda su terrible miedo a conocer la realidad: si él había sido el asesino de su hermana en la nefasta pelea que tuvieron Grindewald, Abeforth y él en el pasado? Por otra parte, en Kings Cross Harry debe perder el miedo a la muerte (cosa importantísima, porque de eso va la saga de Harry Potter) y reconocer que hay cosas mucho peores que morir, y de esa forma conseguir la determinación definitiva que le hará ser superior en todos los sentidos, especialmente en sentido moral, delante de Voldemort. Kings Cross es el paso de Harry a la adultez. ¿He visto yo eso en la película? NO.
  • La muerte de Bellatrix a manos de Molly Weasley. Ya no me gustó en el libro por ser moralmente negativa, pero además en la película le han quitado toda la épica.
  • La muerte de Bellatrix y Voldemort: ¿nos ponen sangre por doquier y esos se desvanecen como en un videojuego? Venga ya.
  • El duelo final de Voldemort y Harry. Por la manía de las lucecitas no queda claro cómo muere Voldemort. En el libro es muy claro y significativo: Voldemort utiliza el hechizo que le define, el asesino Avada Kedavra, mientras que Harry usa el hechizo que también le define, el Expelliarmus de defensa (no agresivo). Voldemort se mata a sí mismo porque la maldición asesina rebota (una vez más) y esta vez (al no tener más horrocruxes), acaba con la vida de Tom Riddle.
  • La poca epicidad de ese duelo final. En el libro es delante de todo el colegio, y es diez veces más épico, aunque con mucha menos "acción".
  • El "no ha pasado nada". ¿Donde está la alegría de verse libres de Voldemort? 

MEJOR ESCENA

Sin duda alguna, Severus Snape, en el flashback, llorando desconsolado con Lily muerta en sus brazos. 
Estremecedora. 

Y en general, todo el flashback.

Severus Snape y Lily Evans, con el pequeño Harry al fondo.

FIN SPOILERS


Bien, este es el fin de una saga. Al no ser de la "generación Potter" no me ha afectado tanto, pero sin duda esta saga será recordada, pese a sus altibajos considerables, como una buena saga de películas basada en una buena saga de novelas con una calidad demostrable y agradables de revisar en el futuro. Aunque, obviamente, para quien quiera enterarse realmente de lo que pasa y disfrutar el doble, mejor los libros que las películas.